Mié. May 6th, 2026

Descubierta una molécula que defiende al páncreas de la toxicidad relacionada con la diabetes

Descubierta una molécula que defiende al páncreas de la toxicidad relacionada con la diabetes

Descubrimiento en Diabetes Tipo 2

Identificación de una molécula protectora del páncreas

Identificada una molécula que protege al páncreas de la toxicidad asociada a la diabetes tipo 2 – CSIC

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) – Un estudio internacional liderado por el Centro de Neurociencias Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNC-CSIC) ha identificado una pequeña molécula que protege al páncreas de la toxicidad asociada a la diabetes tipo 2. Esta molécula, conocida como QBP1, es capaz de frenar un proceso temprano de agregación de proteínas que contribuye al deterioro de este órgano en personas que padecen la enfermedad.

Según ha evidenciado este trabajo en modelos celulares, este péptido formado por ocho aminoácidos evita la formación de agregados tóxicos de la proteína amilina, que perjudica a las células productoras de insulina. Además, muestra un potencial polivalente, ya que parece reconocer un tipo de estructura determinada más que una secuencia específica, lo que le permite inhibir a otras proteínas amiloides.

Perspectivas en otras enfermedades neurodegenerativas

«Este enfoque, por tanto, podría extenderse a otras enfermedades en las que la agregación proteica amiloide desempeña un papel clave, como el Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)», han indicado los científicos participantes en la investigación. El autor principal, Mariano Carrión, miembro del CNC-CSIC, ha señalado que «el péptido QBP1 actúa como un potente modulador de la forma de la amilina para limitar su transición hacia estructuras tóxicas».

Todo ello retrasa «la formación de amiloide» y reduce «la generación de especies potencialmente dañinas». Este efecto se asocia con una protección de las células B pancreáticas, al disminuir la acumulación de agregados y el daño celular. Esta conclusión se ha alcanzado a través de un trabajo colaborativo con los Institutos de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC) y de Investigaciones Biomédicas Sols-Morreale, así como con la Universidad Autónoma de Madrid (IIBM-CSIC-UAM).

Asimismo, han participado el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y el Instituto de Física de la Academia Polaca de Ciencias (IFPAN), con el objetivo de abordar los depósitos tóxicos que destruyen las células B, responsables de producir insulina. En condiciones normales, la amilina puede adoptar distintas formas de plegado, con diferentes efectos sobre las células del páncreas.

Potencial como candidato terapéutico

Al respecto, «cuando se pliegan de forma anómala, comienzan a pegarse entre sí y forman agregados tóxicos que impiden el correcto funcionamiento de las células productoras de insulina». Este estudio revela que la actividad de QBP1 es comparable a la de otros inhibidores, incluso con dosis inferiores, lo que refuerza su potencial como candidato terapéutico en el desarrollo de estrategias dirigidas a la diabetes tipo 2.

Los expertos también han señalado que se aporta información relevante sobre los mecanismos moleculares implicados en su acción, «proporcionando una base sólida para futuros desarrollos preclínicos y para la optimización del péptido si fuese necesario». Esto ha sido posible mediante la combinación de resonancia magnética nuclear y espectroscopía de dicroísmo circular, que han permitido analizar a nivel molecular cómo este péptido interfiere con la agregación de la amilina.

Además, a través de simulaciones computacionales, se ha identificado el tipo de fuerzas que estabilizan la unión entre el fármaco y su diana. Finalmente, los modelos celulares han demostrado que, en presencia del péptido, las células pancreáticas mejoran su viabilidad y mantienen su función en un contexto relevante para la enfermedad.

La investigación ha superado con éxito la fase in vitro y se encuentra actualmente en su fase preclínica temprana, con un claro potencial de traslación en el ámbito biomédico a medio-largo plazo. Carrión ha agregado que «los modelos celulares han demostrado la eficacia de QBP1 en la modulación del proceso de agregación de la amilina y en la protección frente al daño celular asociado», lo que representa un aspecto clave para el desarrollo de futuras estrategias terapéuticas para la diabetes tipo 2.

Finalmente, se ha indicado que este trabajo ya ha comenzado su validación en ratones. Desde el CSIC, han señalado que la aplicación médica de QBP1 ya cuenta con una patente internacional. Los derechos serán adquiridos por DisruPep, una ‘spin-off’ del propio grupo de investigación, que busca inversores para llevar este candidato a fármaco hasta el punto donde se puedan iniciar ensayos clínicos en humanos.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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