El Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) ha presentado un escrito ante el Juzgado de Instrucción 2 de Huesca en el que asegura que «no existen actualmente ni humedades ni filtraciones» en la sala 16 del museo, donde se encuentran las obras murales del Monasterio de Sijena. Este comunicado responde a un informe previamente elaborado por la Diputación General de Aragón y un segundo documento presentado por la conservadora-restauradora Natalia Martínez de Pisón, que el MNAC considera «inexistentes».
Inexactitudes e incorrecciones
El museo ha reiterado su compromiso de cumplir con la sentencia que le obliga a restituir las pinturas murales, pero también ha señalado las «inexactitudes e incorrecciones» encontradas en los escritos de la Diputación de Aragón, que considera «rotundamente equivocadas» y que no se refieren a la materia del proceso judicial. Aseguran que las valoraciones de conservación de Aragón son erróneas y sobre las que el museo ha actuado conforme a los «más altos estándares museísticos».
Defensa de la conservación de las obras
A pesar de que la condición de las obras no forma parte del litigio, el MNAC ha defendido la calidad de su conservación, señalando que «se ha llevado a cabo con rigor y profesionalidad». Además, el museo argumenta que las fotografías incluidas en el informe de Martínez de Pisón no representan el estado actual de las pinturas murales, afirmando que no se han detectado humedades o infiltraciones como se indica en el informe de la Diputación.
Informes del MNAC y control del clima
El MNAC ha aportado un análisis sobre las escorrentías en la sala 16, afirmando que la evaluación técnica de Martínez de Pisón carece de profundidad. Además, menciona que en la sala hay instaladas seis sondas para el control climático, en lugar de una única sonda como señala el informe aragonés. El museo asegura que no existe ningún riesgo de filtraciones de agua y que no hay evidencia de humedad activa.
Conclusiones del museo
Las cuatro evaluaciones presentadas concluyen que las pinturas se encuentran en una situación estable y adecuada en el museo, lo que implica que «no hay urgencia de un traslado» de las obras, que deberán seguir los procedimientos establecidos por el Juzgado.


