LOGROÑO, 16 Sep. (EUROPA PRESS) – El diputado regional de Izquierda Unida, Carlos Ollero, ha reclamado al Gobierno riojano que «planifique» y «regule» la instalación de plantas de biometano y de biogás. Esto responde a la «auténtica proliferación» que se está registrando en la comunidad autónoma y en áreas limítrofes de proyectos relacionados con estas instalaciones.
Ollero ha señalado que «es el momento de que el Gobierno riojano afronte esta situación y no mire a otro lado; hay que enfrentarlo ahora, antes de que sea tarde, antes de que existan consecuencias que puedan ser irreversibles en nuestra comunidad autónoma».
Proyectos en La Rioja y su rechazo
En este contexto, ha realizado un repaso de los diferentes proyectos propuestos. Actualmente, hay cinco planteados en La Rioja, específicamente en Sorzano, Hervías, Valverde, Pradejón y Sotés. Por el contrario, dos han sido rechazados por los propios ayuntamientos en Autol y Alfaro, además de otros dos en localidades navarras cercanas, Viana y Sesma.
Alarma social y necesidad de intervención
Según Ollero, «se está generando una importante alarma social, más que justificada, en los entornos de las localidades afectadas por la posible instalación de estas plantas», similar a la que se produjo antes con las instalaciones eólicas y las líneas de alta tensión.
Ante esta realidad, insistió en que la administración autonómica debe «intervenir» para que estas instalaciones «se lleven a cabo de manera sostenible, asegurando la protección ambiental en nuestra comunidad autónoma y garantizando el bienestar de la ciudadanía». Además, subrayó que la repercusión económica de estos proyectos debe revertir en las comunidades locales, no solo beneficiar a grandes empresas.
Posicionamiento de Izquierda Unida
Ollero ha indicado que, a través de una Proposición No de Ley, defenderán este jueves no posicionarse en contra de estas plantas, ya que «también tienen elementos positivos, como la generación de energías renovables y la gestión circular de distintos tipos de residuos orgánicos». Sin embargo, pidió que se valoren realmente los riesgos que conllevan estas instalaciones y que se planifique y regule su instalación.
Criterios para la instalación de plantas
El diputado recalca la necesidad de asegurar que «la instalación de estas posibles plantas se haga desde un punto de vista de sostenibilidad ambiental, justicia social y equilibrio territorial». Para ello, proponen establecer una distancia mínima a núcleos urbanos de, al menos, dos kilómetros, y de tres kilómetros cuando se trate de residuos animales. Además, solicitarán una evaluación ambiental rigurosa y garantizarán la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre la instalación en localidades específicas.
Propuestas adicionales para la regulación
Finalmente, Ollero ha señalado que se propondrá garantizar que los beneficios económicos «se reviertan en los municipios afectados, a través de medidas fiscales», así como establecer una «limitación técnica concreta de olores» que puedan llegar a los núcleos urbanos. Por último, se planteará también una moratoria cautelar, similar a la que se aprobó para las instalaciones eólicas, hasta que no se apruebe una normativa específica.

