Bruselas (EFE).- Los países de la Unión Europea acordaron este viernes una postura común para una propuesta legislativa dirigida a simplificar las normas sobre inteligencia artificial (IA). Esta propuesta incluye una prohibición sobre la generación de imágenes sexualizadas no consensuadas y de abuso infantil, entre otras modificaciones importantes.
Los embajadores de los Veintisiete establecieron así la posición del Consejo de la UE, que ahora deberá negociar la norma —que forma parte del paquete de medidas conocido como «Omnibus IV»— con el otro colegislador comunitario, el Parlamento Europeo, para que pueda entrar en vigor.
Se trata, en concreto, de dos reglamentos destinados a simplificar el marco legislativo digital de la UE y a aplicar normas armonizadas sobre IA que estarán vigentes desde 2024. Esta iniciativa responde al objetivo político de «mejorar la competitividad de la UE, reduciendo la carga administrativa de las empresas y creando condiciones más favorables para que operen dentro de la Unión Europea», según informó el Consejo de la UE en un comunicado.
Una de las novedades que el Consejo propone introducir en la legislación es una nueva disposición que prohíbe prácticas de IA relacionadas con la generación de contenido sexual o íntimo no consensuado, así como el material de abuso sexual infantil.
Pospuesta la aplicación de normas para IA de alto riesgo
La ley de inteligencia artificial mencionada define una serie de modelos de IA como sistemas «de alto riesgo». Estos incluyen, por ejemplo, los que usan los bancos para calcular las probabilidades de devolución de un préstamo, los que utilizan las empresas para seleccionar currículos en la contratación de personal, o las herramientas para gestionar el tráfico de vehículos.
Otra de las modificaciones clave que los Estados miembros piden introducir en la revisión es el retraso hasta diciembre de 2027 de los estándares técnicos que deberán cumplir estos modelos para respetar los derechos humanos. Esta prórroga implica un retraso de un año y medio respecto a la fecha previamente prevista, a fin de evitar discriminaciones en la aplicación de sus tecnologías.
En el caso de sistemas de IA de alto riesgo que estén integrados en productos, la fecha de aplicación de las nuevas normas sería el 2 de agosto de 2028. La Comisión Europea justifica este retraso para ofrecer a las empresas «seguridad jurídica» en un sector tecnológico de rápida evolución. Además, esta revisión se incluye en su estrategia de simplificación, con el objetivo de reducir la carga burocrática para las empresas.
Entre otras medidas, el Consejo defiende que los proveedores registren los sistemas de IA en la base de datos de la UE para sistemas de alto riesgo, incluso cuando consideren que sus sistemas están exentos de esa clasificación.

