Activistas de la Global Sumud Flotilla han exigido este martes 7 de octubre de 2025 la inmediata liberación de su compañera Reyes Rigo, denuncian haber sufrido violencia y torturas durante su arresto en Israel. Esta declaración tuvo lugar ante el Congreso en Madrid, con el respaldo de la líder de Podemos, Ione Belarra.
La activista Sofía Buchón ha desmentido las acusaciones de Israel sobre una supuesta agresión de Rigo hacia un sanitario, argumentando que no hay testigos de dicha acusación. En su lugar, afirma que numerosos testigos pueden corroborar la «escalada de violencia» que Rigo y otros integrantes de la flotilla experimentaron a manos de las fuerzas de seguridad israelíes.
«LES TIRARON DEL PELO Y LAS ARRASTRARON POR EL SUELO»
Alejandra Martínez, otra de las activistas y militante de Podemos, también ha rechazado las acusaciones contra Rigo. Asegura que en un momento de «privación de sueño», durante el traslado entre celdas, los agentes redujeron a otra activista danesa y Rigo simplemente trató de sujetarla. Según Martínez, las activistas fueron arrastradas por los pelos y sometidas a un despliegue policial con más de 20 agentes, algunos armados con fusiles de asalto.
Martínez hizo un llamado al Gobierno español para que actúe con prontitud y garantice el regreso seguro de Reyes Rigo a España. «Por favor, garanticen su vuelta a casa», enfatizó.
MUESTRA DE LA VIOLENCIA DE ISRAEL
Lucía Muñoz, concejala de Podemos en Palma de Mallorca y también integrante de la flotilla, señaló que a los activistas les informaron que Reyes regresaría en un avión junto a sus compañeros, pero nunca les dieron respuesta sobre su ubicación. Cuando se negaron a abandonar la celda sin conocer su destino, las autoridades israelíes las sacaron por la fuerza, les maniataron y las arrastraron hacia un autobús para iniciar su proceso de deportación.
Muñoz criticó la violencia ejercida por el Estado israelí, tildándola de una «pequeña muestra de un estado genocida». Asimismo, cuestionó la «propaganda sionista», que, según ella, ha sido contradictoria, al etiquetar a los activistas de «terroristas» mientras los describían como «pijos de vacaciones en el mar».
VEJACIONES Y TORTURAS
Simón Vidal, otro de los activistas, relató que durante el arresto, las autoridades israelíes les robaron pertenencias, los golpearon y sometieron a maltratos y torturas «de bajo impacto». Afirmó que les mantuvieron con las manos maniatadas, sentados en el suelo durante horas, y les gritaban que eran terroristas. Además, se les dificultó orinar y no fueron provistos de productos de higiene personal.
Asimismo, narró que a muchos activistas les taparon los ojos y utilizaron telas con rayas que evocaban las que usaban los nazis en los campos de concentración, definiendo esto como una táctica de tortura psicológica.
Por último, Manuel Alonso mencionó que, aparte de Reyes, hay todavía compañeros «secuestrados por Israel», incluyendo a tres personas de nacionalidad noruega y dos de origen marroquí.

