ZARAGOZA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) – El director general de Cultura, Pedro Olloqui, ha calificado de «alarmante» la intervención del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en el Congreso de los Diputados. En rueda de prensa, Olloqui expresó su preocupación respecto a la postura del ministro, quien, según él, ha «tomado parte por la ofensiva institucional, catalana e independentista para obstaculizar la devolución de las pinturas murales de Sijena». Esta posición, afirmó, dificulta el cumplimiento de las resoluciones judiciales, especialmente la sentencia del Tribunal Supremo.
Durante la sesión de control al Gobierno, Urtasun respondió a una pregunta del diputado de ERC, Francesc-Marc Álvaro Vidal, sobre las medidas para «garantizar la integridad» del conjunto pictórico. Lamentó la judicialización del traslado de las pinturas murales de Sijena, actualmente en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), hacia el Monasterio de Santa María de Sijena, en Huesca. Sin embargo, subrayó que existe una sentencia que obliga a la devolución de dichas obras.
«Una sentencia que ni yo ni ninguna administración catalana puede ignorar y que ha dicho, por cierto, que ningún informe que pudiera hacer un técnico va a parar su ejecución», aseguró Urtasun.
Olloqui reiteró la «preocupación absoluta» del Gobierno de Aragón y destacó la importancia de cumplir con las resoluciones judiciales. Recordó que «todas las resoluciones judiciales se apoyan en la sentencia del Tribunal Supremo», que establece tres puntos esenciales: la propiedad aragonesa de las pinturas murales, la obligatoriedad de su traslado al Monasterio y la viabilidad de dicho traslado desde el MNAC hacia Aragón.
El director general de Cultura también criticó las declaraciones de Urtasun, afirmando que «los técnicos de distintas instituciones fueron escuchados por el Tribunal Supremo». Esto, según él, demuestra que «el ministro no ha leído la sentencia» y por lo tanto, «no podría decir lo que está diciendo».
Olloqui enfatizó que, dado que existe una resolución judicial, «nadie puede ponerse por encima del imperio de la ley y del Estado de Derecho». Agregó que «el respeto al Estado de Derecho y a las resoluciones judiciales forma parte de nuestro Estado constitucional». Su juicio sobre la postura de Urtasun es claro: «Lo más grave es que ha decidido adherirse a la causa de las instituciones catalanas y las políticas independentistas por intereses exclusivamente electoralistas».
Trabajo con Técnicos Catalanes
En otro momento, Olloqui se refirió a que Urtasun había indicado «reiteradamente» que «va a trabajar con los técnicos catalanes en esa interpretación de la no viabilidad del traslado» de las pinturas de Sijena, lo que muestra que «nunca ha tenido voluntad de trabajar en equipo con Aragón, ni con su Gobierno, ni con ninguno de los técnicos del Gobierno de Aragón».
El director general de Cultura también esclareció que la judicialización del traslado se debe a «la obstaculización del desarrollo de los derechos culturales de los aragoneses», afirmando que la sentencia del Tribunal Supremo establece claramente la propiedad aragonesa de las pinturas, algo que fue negado por las instituciones catalanas. Así, Olloqui defendió que «no había otro camino que el del derecho y, por tanto, acudir a los tribunales de justicia para defender las aspiraciones y los derechos culturales de los aragoneses».
56 Semanas
Olloqui recordó que la jueza de la Plaza 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Huesca, Rocío Pilar Vargas, determinó que las pinturas murales deben ser entregadas a Aragón y reintegradas a su emplazamiento original, el Monasterio de Santa María de Sijena, en un plazo de 56 semanas «y ya ha comenzado a contar».
También adelantó que los trabajos para hacer efectivo el retorno se han planteado en distintas fases, de las cuales se informará en las próximas semanas. «Los tribunales de justicia facultan, en caso de incumplimiento de esas fases, que deben acreditarse fehacientemente ante los tribunales, al Gobierno de Aragón para su ejecución».
Por último, Olloqui concluyó: «Vamos a estar totalmente alerta en no dejarnos equivocar por las declaraciones, alejándonos del objetivo de que las pinturas vuelvan a casa».

