Las auditoras del Ministerio de Transportes han declarado en el Tribunal Supremo sobre el caso de las mascarillas, donde el exministro José Luis Ábalos, su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama son los imputados. Estas peritos han asegurado que la previsión inicial de adquirir cuatro millones de mascarillas por parte de Puertos del Estado se elevó a ocho millones en un corto período de tiempo, sin justificación clara.
MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
Durante el juicio, las auditoras han detallado que tras recibir un comunicado interno sobre la compra de cuatro millones de mascarillas, solo transcurrieron trece minutos hasta que se decidió aumentar la cifra a ocho millones. Esta decisión fue motivada, según han declarado, por la presión ejercida por la empresa Soluciones de Gestión, la cual condicionaba el suministro de mascarillas a cumplir esta nueva cantidad.
Una de las peritas ha indicado que, de todas las entrevistas y la documentación revisada, «nadie» pudo explicar por qué se cambió el criterio de compra, enfatizando que no se encontró ninguna justificación, ya fuese verbal o escrita. Además, aseguraron que la empresa solo ofrecía las mascarillas en este nuevo volumen o no las suministraba en absoluto.
LA EMPRESA CONOCÍA EL PROCESO ANTES DE PUBLICARSE
Las auditoras también han destacado que la oferta de Soluciones de Gestión se realizó el 20 de marzo de 2020, días antes de que se publicara la orden ministerial en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Esto llevó a las auditoras a concluir que alguien estaba filtrando información a la empresa antes de su divulgación oficial. «Que lo conocía sí está documentado. Cómo lo conocía, no lo sabemos», han manifestado.
Interrogadas por la Fiscalía Anticorrupción, las peritas confirmaron un informe encargado por el actual ministro Óscar Puente, en el que se concluye que Koldo García superó sus atribuciones al intervenir en el proceso de compra y al presentar la oferta de Soluciones de Gestión.
Se ha mencionado que se ha dado especial relevancia al hecho de que Koldo García actuase como asesor, cuando en el gabinete existía un jefe que debía tener más autoridad en el proceso.
FALTA DE TRANSPARENCIA, SEGÚN OTRA PERITO
Una perito propuesta por la defensa de los imputados ha resaltado la «falta de transparencia» en la auditoría del Ministerio de Transportes. Ha indicado que hubo documentos y anexos que no se han hecho públicos y que no pudo verificar el criterio utilizado para la selección de personas entrevistadas, lo que limita la integridad de la auditoría.
La perito añadió que el informe contiene sesgos y apreciaciones subjetivas, al calificar que lo expuesto presenta interpretaciones que los distancian de la metodología esperada. Las auditoras respondieron que su trabajo no contenía juicios de valor y que las manifestaciones recogidas eran citas literales.
LA PERITO CALIGRÁFICA, «CATEGÓRICA»: LA LETRA ES DE KOLDO
En una parte del juicio, una perito caligráfica declaró que había «20 gestos tipo» en la escritura de un documento presentado por Aldama que coinciden sin lugar a dudas con la letra de Koldo García. Esta perito explicó que más que la coincidencia en la forma, la significación está en cómo cada persona realiza sus grafías de forma innata.
La abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, hizo notar que su cliente se había sometido a tres operaciones en su hombro en el último mes y que esto podría haber influido en la escritura. Sin embargo, la perito reafirmó que los gestos idiosincráticos son inalterables, independientemente de las circunstancias externas.
LOS PERITOS DEL PISO DE LA CASTELLANA NO PUDIERON ACCEDER A ÉL
Por otro lado, dos peritos han reafirmado que el valor del piso en la calle de la Castellana, presuntamente ofrecido a Ábalos, asciende a unos 1.442.000 euros. Los peritos lamentaron no poder acceder al inmueble y en su lugar emplearon un «método comparativo» para establecer su valoración tomando como referencia propiedades similares en la misma zona.
Se aclaró que para que el inmueble alcanzara un valor de 750.000 euros, este debería encontrarse en un estado de estructura considerable, lo que parece poco probable. Ante la consulta del abogado de Ábalos sobre si se tuvo en cuenta que el piso estaba alquilado durante 25 años, se respondió que no tenían conocimiento de este hecho y que en cualquier caso, no afectaría a la valoración del inmueble.

