Un equipo de investigadores aragoneses del IIS Aragón ha logrado, por primera vez, demostrar la viabilidad de una nueva estrategia de inmunoterapia basada en células CAR-T, orientada a una mutación específica presente en neoplasias mieloproliferativas, un grupo de enfermedades hematológicas. Este avance ha sido posible gracias al apoyo de la Asociación Contra el Cáncer.
Las neoplasias mieloproliferativas se caracterizan por la producción anómala de células sanguíneas y presentan opciones terapéuticas limitadas en ciertos perfiles de pacientes. Algunas de estas patologías están asociadas a mutaciones en el gen de la calreticulina, que generan una proteína alterada, conocida como calreticulina mutada o mCALR. Esta mutación se expresa únicamente en células enfermas, lo que la convierte en una diana muy específica para el desarrollo de nuevas inmunoterapias.
El estudio, de carácter preclínico, ha sido publicado en la revista científica Journal for ImmunoTherapy of Cancer, que es la publicación oficial de la Sociedad para la Inmunoterapia del Cáncer (SITC), la principal organización internacional centrada en el avance de la inmunoterapia oncológica y la mejora de los resultados clínicos en pacientes con cáncer.
Bajo la dirección de los doctores Ariel Ramírez Labrada y Julián Pardo, del grupo de Inmunoterapia, Inflamación, Infección y Cáncer (I3C), la investigación cuenta con Cecilia Pesini como primera autora. El equipo ha diseñado células CAR-T, es decir, linfocitos modificados para reconocer con precisión ciertas señales, capaces de identificar y eliminar las células que presentan la mutación mencionada.
Los resultados del estudio muestran que esta inmunoterapia actúa de forma selectiva sobre las células enfermas, preservando las sanas. La eficacia ha sido comprobada a través de diferentes modelos experimentales, que incluyen líneas celulares, muestras de pacientes y modelos animales. Además, el estudio ha identificado mecanismos que podrían limitar la eficacia de este tipo de terapias, así como estrategias para superarlos mediante la combinación de la inmunoterapia con fármacos ya existentes. Esto sugiere posibles opciones de tratamiento más efectivas en el futuro.
La investigación ha contado con la colaboración de profesionales del Hospital Universitario Miguel Servet, del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, del Hospital Clínic de Barcelona, del ICB-CSIC y de la Universidad San Jorge, reforzando así el enfoque colaborativo y multidisciplinar del proyecto. Los autores subrayan que estos estudios preclínicos validan esta nueva aproximación, sentando las bases para su eventual aplicación clínica.
UN ENSAYO EVALUARÁ SU SEGURIDAD EN LA APLICACIÓN A LOS PACIENTES
En la actualidad, el equipo se encuentra finalizando estudios de seguridad en modelos animales, un paso fundamental antes de realizar pruebas en humanos. Los resultados hasta la fecha han permitido diseñar un ensayo clínico de fase I y avanzar en la preparación de la documentación necesaria para su presentación ante la agencia de evaluación.
Las células CAR-T que se utilizarán en el ensayo clínico serán producidas en la Unidad de Terapias Avanzadas del IIS Aragón ‘Clementa Soria’, construida en honor a la benefactora que ha hecho posible su desarrollo. Para este proceso, se contará con el apoyo de la Asociación Contra el Cáncer y del Gobierno de Aragón, cuya colaboración resulta determinante para lograr la acreditación de la sala y establecer una infraestructura adecuada para el desarrollo de terapias avanzadas en la comunidad, asegurando su operatividad y sostenibilidad.
Este ensayo será el primero en evaluar la seguridad y la viabilidad de esta inmunoterapia en pacientes, lo que representa un avance significativo en la búsqueda de nuevas opciones terapéuticas para las neoplasias mieloproliferativas.
FUENTE

