
VILLANUEVA DE SIJENA (HUESCA), 18 (EUROPA PRESS)
El Instituto de Estudios Sijenenses Miguel Servet ha reconocido la labor del Gobierno de Aragón en la recuperación del Monasterio de Sijena y de su patrimonio, nombrando nuevos miembros como consejeros de la institución. Entre ellos se encuentran el director general de Cultura, Pedro Olloqui; el jefe de servicio de Archivos, Museos y Bibliotecas, Fernando Sarría; y el director del Archivo Histórico Provincial de Huesca, Juan José Generelo. También ha recibido este reconocimiento el presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver.
El Instituto ha celebrado este sábado su 50 aniversario con un acto institucional en el que ha dado la bienvenida a sus nuevos miembros. La ceremonia incluyó un homenaje a Miguel Servet, desarrollado en la estatua de los jardines de la Iglesia de Santo Domingo y San Salvador, así como la actuación de una ronda jotera.
Durante este acto, el director general de Cultura, Pedro Olloqui, subrayó que Aragón encuentra «un hecho diferencial» en su historia y patrimonio, «desde donde se construye nuestro sistema de creencias y valores compartidos». Este legado se sustenta en cuatro lugares del patrimonio cultural aragonés que poseen «un valor político determinante»: San Juan de la Peña, Sijena, la Aljafería y Albarracín.
Según Olloqui, el Monasterio de San Juan de la Peña «es el origen de todo», donde nació la idea de que «en Aragón son antes las leyes que los reyes», promoviendo un modo de convivencia basado en la concordia, el cumplimiento de los acuerdos y el respeto a los compromisos, así como la limitación del poder.
Los aragoneses entregamos estos valores «al servicio de la idea de España», destacando el Palacio de la Aljafería como uno de los símbolos patrimoniales más importantes, que «Fernando el Católico diseñó como capital de la Corona de Aragón y que no llegó a ocupar porque vio la idea de España». Albarracín, por su parte, «demuestra cómo desde nuestras instituciones menores nacieron las instituciones mayores».
En el caso de Sijena, Olloqui afirmó que es «un símbolo del esplendor de la Corona de Aragón, que otros quieren apropiarse desde el expolio de nuestro patrimonio, un patrimonio que nunca debió de haber salido de la comunidad».
Para el Gobierno aragonés, como afirmó el presidente en la celebración del Día de Aragón en Huesca, «la vuelta de ese patrimonio es un compromiso irrenunciable», concluyó Olloqui.

