Dom. Mar 22nd, 2026

El papel de enfermería en urgencias es clave para distinguir migraña y cefalea en racimos

El papel de enfermería en urgencias es clave para distinguir migraña y cefalea en racimos

Triaje de Enfermería: Distinción entre Migraña y Cefalea en Racimos

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) – La responsable de la sección SEMES Divulgación de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, la enfermera de emergencias, Rosa Pérez, ha destacado que el triaje de la Enfermería de Urgencias es «clave» para distinguir entre una migraña y una cefalea en racimos y la posterior derivación del paciente al neurólogo.

La enfermera «tiene que estar preparada para hacer una serie de preguntas para valorar la gravedad» y «tiene que estar muy formada en este tipo de triaje, en cefaleas», para saber «distinguir», ha manifestado Pérez. Esto se debe a que el tratamiento para ambas condiciones es distinto.

En este sentido, ha insistido en la relevancia de este primer contacto con el paciente para evitar el retraso diagnóstico-terapéutico. De hecho, es necesario un «diagnóstico diferencial», ya que «puede ser cefalea en racimos o puede ser un problema vascular», ha aseverado.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Cefalea en Racimos, que tiene lugar este sábado 21 de marzo, ha recordado que «dentro de las cefaleas hay diferentes clases», siendo las primarias aquellas «en las que no se establece aún la causa». Estas englobarían las cefaleas tensionales, que son quizás las más frecuentes, las migrañas y las cefaleas en racimos.

SÍNTOMAS ACOMPAÑANTES

Abordando la diferencia entre migraña y cefalea en racimos, ha explicado que esta última «se puede presentar, generalmente, detrás del ojo como un dolor punzante y, además, muchas personas han comentado que puede sentirse como urente, como quemante». Esta «tendrá síntomas acompañantes», como «el ojo que llora» y «muchas veces el párpado lo tienes como caído, como cerrado», ha señalado, resaltando también la sensación de moqueo.

«Vas a tener un dolor horrible», ha subrayado, mientras que ha afirmado que la migraña «muchas veces te avisa», a diferencia de la cefalea en racimos, que «suele ser de repente, fulminante». Además, «siempre es a la misma hora» y «suele ser por la noche», todo ello sin una causa conocida. La genética desempeña un rol importante, y pueden existir desencadenantes como el estrés, la falta de sueño, la deshidratación, los cambios en los hábitos de vida y las alteraciones hormonales.

A pesar de esto, el dolor «viene y se va», ya que «puede durar entre 15, 30, 40 minutos», e «incluso puede ser más largo», por lo que «cursa como a brotes». En cambio, la migraña puede durar todo el día, incluso hasta dos días seguidos. Esta suele acompañarse de síntomas digestivos, como náuseas y vómitos, aunque el dolor tiende a ser menos intenso.

Respecto al tratamiento, López ha destacado que, en la cefalea en racimos, «incluye, por ejemplo, el oxígeno, la melatonina, algunos medicamentos relacionados con otras patologías del sistema nervioso central» y «también hay posibilidades quirúrgicas», lo que hace que el tratamiento sea muy personalizado. Por su parte, en la migraña se emplean fármacos que actúan directamente sobre las vías del dolor neurológico.

CONSULTAR AL PROFESIONAL

La enfermedad crónica de la cefalea en racimos tiene, además, un tratamiento preventivo que incluye la familia de los triptanes, que son agonistas de los receptores de serotonina. «Es crucial saber que ante un dolor fuerte, fuerte, fuerte, la persona lo consulte», ha enfatizado.

Por otra parte, esta enfermera ha informado que esta patología es más frecuente en hombres, aunque se asocia «con los cambios hormonales» de las mujeres. Además, ha explicado que está muy vinculada al ritmo circadiano del sueño. Por ello, anima a los pacientes a registrar toda la información relacionada con el momento del dolor de cabeza, así como a sustentar la labor del profesional sanitario con datos concretos.

Finalmente, y enfatizando que falta investigación en esta patología, López ha indicado que los pacientes «llegan tarde a un diagnóstico». «Nos cuesta diferenciarla de una migraña, nos cuesta diferenciarla de una cefalea tensional o una cefalea primaria», ha asegurado, concluyendo con la importancia de la formación especializada en este ámbito.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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