El 9 de enero de 2026, se informó que el grupo inversor dirigido por las empresarias chilenas Gabriela y Paola Luksic, junto con el presidente de Atlantic Copper, Javier Targhetta, ha presentado una mejora en su oferta económica para la adquisición de la unidad productiva de La Cartuja Pickman, ubicada en Sevilla. Esta nueva oferta alcanza los 225.000 euros, acompañada de la asunción de la deuda pendiente con la Seguridad Social, así como el compromiso de mantener a 30 de los 36 trabajadores actualmente empleados por la compañía, lo que elevaría la oferta total a 1,6 millones de euros.
Además de la mejora financiera, el grupo inversor ha concretado un acuerdo para adquirir las marcas ‘La Cartuja de Sevilla’ y ‘La Cartuja de Sevilla Pickman’ a Nox Industrial. También han conseguido un acuerdo que les permite alquilar la nave donde opera la unidad productiva a la sociedad International Crane.
Estos acuerdos se materializarán en caso de que el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla adjudique al grupo la propiedad de la empresa. La fecha del 8 de enero fue clave, ya que marcaba el cierre del plazo para presentar mejoras en las ofertas. La otra propuesta en liza fue presentada por el fabricante valenciano de porcelana, Porvasal, aunque fuentes cercanas apuntan a que no se han recibido mejoras sobre su oferta inicial.
El 9 de octubre de 2025, se conoció que la empresa Ultralta había solicitado su liquidación definitiva al Juzgado Mercantil número 3 de Sevilla debido a su incapacidad para cumplir con los acuerdos de pago. Desde entonces, se activó el proceso de posible compra, aunque esto se ha visto retrasado por la necesidad de recaudar deudas relacionadas con las cotizaciones a la Seguridad Social de los trabajadores.
Los 36 trabajadores de la plantilla están actualmente bajo un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hasta el 31 de enero de 2026, una fecha que ha tenido que ampliarse debido a la demora en la adjudicación a la nueva empresa o en la liquidación definitiva.
El proyecto se fundamenta en la permanencia en Sevilla
Los inversores han subrayado que su proyecto busca «la permanencia y el crecimiento de la actividad industrial en Sevilla», indicando que la ciudad es un elemento inseparable de la identidad y el valor de la marca. Esta postura ha suscitado el apoyo de los sindicatos a esta oferta por la potencial relevancia que tendría para la plantilla.
José Hurtado, secretario de la federación de Industria de CCOO-A, ha señalado que los trabajadores están «expectantes» por la decisión del Juzgado que formalizará la posible compra. Tanto el Ayuntamiento de Sevilla como la Diputación provincial han aprobado declaraciones institucionales en apoyo a la plantilla y han enfatizado la importancia histórica y económica de la marca para la ciudad. Además, la Junta ha mantenido reuniones periódicas con los trabajadores.
Paralelamente, el grupo inversor ha diseñado un plan de relanzamiento para la compañía, que incluye la incorporación, a corto plazo, de perfiles directivos en áreas clave, así como una inversión en una infraestructura industrial moderna que busque dotar a la nueva empresa de competitividad y viabilidad en el menor tiempo posible.

