El PSOE ha acordado abrir un expediente disciplinario a Antonio Navarro, secretario general de los socialistas de Torremolinos (Málaga), tras la denuncia de una militante por supuesto acoso sexual, presentada tanto ante el propio partido como ante la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer, que ha abierto diligencias preprocesales al respecto.
Esta decisión fue comunicada en una resolución de la Comisión Ejecutiva Federal, a la que tuvo acceso Europa Press, y se dictó tras la solicitud de la Secretaría de Organización Provincial del PSOE de Málaga, que pidió la suspensión cautelar de militancia del afectado al tener conocimiento de la apertura de las mencionadas diligencias por parte del ministerio fiscal.
El documento expone que, tras analizar la información disponible, «sin perjuicio de otros hechos que pudieran aparecer», se desprende que Navarro podría haber incurrido en lo establecido por dos artículos del Estatuto Federal, considerados como falta grave y muy grave por posible «mala conducta cívica o ética».
La denuncia presentada por la militante indica que en el último trimestre de 2021 comenzó a recibir «mensajes de contenido sexual, insinuaciones y proposiciones no deseadas ni consentidas», generándole «un ambiente intimidatorio, degradante y humillante». Estos mensajes fueron enviados tanto en el entorno laboral como fuera de este y durante la noche.
Adicionalmente, la denunciante asegura que el denunciado también realizó otras acciones que, en su opinión, «atentaban a su intimidad», aprovechando cualquier ocasión para «sobrepasarse físicamente», describiendo la naturaleza de su conducta como «misógina, intimidatoria y agresiva».
La denunciante informó de los hechos a la organización en junio de este año, reiterando su denuncia en octubre, siguiendo los protocolos internos del PSOE frente al acoso, pero sin haber recibido respuesta sobre estas denuncias al momento de presentar la denuncia ante la Fiscalía.
La resolución del PSOE Federal especifica que Navarro podría ser sancionado conforme al artículo 85.j, que considera la «mala conducta cívica o ética que contradiga los principios del partido, el Código Ético y de Conducta o el Código de Comportamiento y Buenas Prácticas en Redes Sociales, que sea considerada grave por el daño causado a la imagen o intereses del PSOE». Además, podría estar en violación del artículo 86.i, que señala que dicha mala conducta, en su grado más grave, sería considerada muy grave por el daño causado a la imagen o intereses del partido y/o por contravenir las resoluciones relacionadas con la violencia contra las mujeres o colectivos vulnerables.
La denunciante ha manifestado que los hechos denunciados podrían incluso constituir un delito de acoso sexual, así como delitos de coacciones y acoso reiterado, enmarcándose potencialmente dentro de la violencia de género.
Por otro lado, la resolución del PSOE Federal también designa un instructor encargado y subraya que las medidas cautelares e internas adoptadas son «dada la naturaleza y repercusión pública» de las imputaciones hacia Navarro, asegurando que se actúa «sin perjuicio de la presunción de inocencia y del resultado del expediente que ha de seguirse» para determinar los hechos.
Asimismo, se establece que el expedientado tiene el derecho de señalar los medios de prueba que considere necesarios para su defensa, así como la posibilidad de proponer la práctica de pruebas esenciales para la resolución adecuada del expediente. Se le informa, además, sobre la posibilidad de presentar recursos contra esta resolución ante la Comisión Federal de Ética y Garantías.

