ALMERÍA 30 Sep. (EUROPA PRESS) – Trabajadores de la empresa Agrupaejido se van a concentrar este miércoles a las puertas del centro de producción de La Redonda en El Ejido (Almería) por el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) no rotativo aplicado por la empresa sobre unos 147 trabajadores, el 95 por ciento de su plantilla, para un periodo de dos años.
Incertidumbre Laboral
La concentración, prevista a partir de las 10:00 horas, llega ante la «incertidumbre» que vive la plantilla con respecto a esta decisión que la empresa comunicó hace dos semanas al grueso de sus trabajadores sin acuerdo previo en el marco de un procedimiento que arrancó el 1 de septiembre y que se ha suscrito sin la conformidad de los empleados.
Protestas y Demandas
Bajo lemas como ‘El ERTE no es la solución a vuestra mala gestión’ o ‘Vuestra mala gestión la pagamos nosotros’, los trabajadores se congregarán durante dos horas en protesta por esta medida ante la que, según sospechan, la empresa busca el desalojo de las instalaciones para facilitar la venta de determinados activos con los que paliar parte de la deuda contraída con el plan de viabilidad que le permitió esquivar un concurso de acreedores.
Detalles del ERTE
Según han trasladado varios representantes de los trabajadores, desde la gerencia de la empresa se les ha comunicado que el ERTE ya está en marcha, aunque por el momento solo los empleados fijos han recibido una notificación de su inclusión en el ERTE, no así los fijos-discontinuos.
Fue el pasado día 18 de septiembre cuando los trabajadores recibieron una carta en la que se les notificaba la «suspensión de la relación laboral» hasta el 19 de septiembre de 2027, asegurándoles que se encontraban en situación de «desempleo» aunque con posibilidad de ser desafectados «cuando la empresa lo requiera».
La Vía Judicial Abierta
Desde la FICA-UGT de Almería han apuntado que se ha abierto la vía judicial ante este conflicto colectivo debido a la situación en la que han quedado los trabajadores, quienes acumulan entre 20 y 30 años de antigüedad en la compañía y «no pueden demandar despidos ni nada».
«No está nada claro cómo se va a remontar la empresa», ha señalado Francisca Ramírez, secretaria provincial de FICA-UGT, quien ha indicado que Agrupaejido tiene a la venta su centro de subastas de La Redonda de Santa María del Águila mientras que el centro de comercialización de Las Marinas, en Roquetas de Mar, es un alquiler. Al mismo tiempo, han señalado las deudas que mantienen con los productores agrarios, quienes en gran medida han dejado de llevar sus productos a los puntos de recogida.
Desconfianza en la Gestión Empresarial
La plantilla ha mostrado su desconfianza ante esta «decisión empresarial», ya que han constatado que los únicos trabajadores que han quedado fuera del ERTE están relacionados con las oficinas. Han manifestado sus serias dudas sobre cómo se prevé mantener la producción de la comercializadora sin mano de obra.
«No conocemos cuál es el plan de viabilidad para poner a funcionar la empresa y no vemos luz al final del túnel», han dicho, ante las sospechas de que la gerencia busque la venta de sus activos para amortiguar la deuda que mantienen con un fondo de inversión que, en un primer momento, salvó a la compañía de un concurso de acreedores del que salió en 2023.
Concurso de Acreedores
Fue el Juzgado de lo Mercantil 1 de Almería el que dio por concluido el concurso de acreedores de la comercializadora hortofrutícola al constatarse hace unos dos años que había «salido» de la «situación de insolvencia» que le llevó a solicitarlo en 2015, por una deuda cuantificada en más de 70 millones de euros.
El auto, consultado por los medios, indicaba que la empresa había superado la situación gracias a la «actividad generada», a la «satisfacción de créditos» y a la «negociación» con los acreedores, al margen de haber «obtenido financiación».
Impacto en los Productores Agrarios
Frente a esta situación, los trabajadores han señalado algunos de los problemas que la compañía enfrentaría con los agricultores proveedores de productos hortofrutícolas, que habrían dejado de llevar sus productos a las subastas y alhóndigas de la empresa. «Desde abril han entrado ‘cero kilos’ de producto», han expresado.
Varios de estos agricultores, según han añadido, se habrían agrupado para interponer demandas por impago. La empresa les insta a tener paciencia para conseguir financiación, de modo que muchos de ellos han dado a conocer públicamente su situación a través de las redes sociales y algunos medios especializados.

