Ginebra (EFE).- El 1 de enero de 2024, el británico Mark Thompson, profesor en la Universidad de Cambridge, asumirá la dirección general del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), sucediendo a la italiana Fabiola Gianotti, quien ha ocupado el cargo desde 2016. Este cambio marca el inicio de una etapa llena de ambiciosos objetivos para la organización.
Un Liderazgo Históricamente Británico
Thompson se convierte en el primer británico en dirigir el CERN desde su fundación en 1954. Uno de sus principales retos será llevar a cabo un ambicioso proyecto de actualización del célebre colisionador de hadrones (LHC), que se transformará en lo que se conoce como el Colisionador de Alta Luminosidad (HL-LHC), con una previsión de finalización en 2030.
Objetivos del Colisionador de Alta Luminosidad
El HL-LHC tiene como objetivo incrementar el número de colisiones en un factor de diez respecto al LHC actual, lo que permitirá producir más bosones de Higgs y otros fenómenos de física, facilitando así un análisis más detallado de estos eventos. Fabiola Gianotti, en una reciente comparecencia ante la prensa, subrayó la importancia de este proyecto al ser la primera mujer en dirigir el CERN.
El Futuro Colisionador Circular
A largo plazo, el otro gran desafío para el CERN es la construcción del aún denominado Futuro Colisionador Circular (FCC), que será casi cuatro veces mayor que el LHC actual, con una circunferencia aproximada de 27 kilómetros. Este nuevo colisionador está actualmente en proceso de deliberación, después de que en marzo de 2023 se publicara su proyecto de viabilidad, planificado para tener una circunferencia de 91 kilómetros.
El Consejo del CERN debe aprobar definitivamente la construcción del FCC hacia 2028, siendo esta nueva infraestructura capaz de reemplazar al LHC en torno al año 2040, aspirando a ofrecer una potencia diez veces mayor.
Una Carrera Dedicada a la Física
Mark Thompson cuenta con una extensa experiencia de colaboración con el CERN, habiendo comenzado a trabajar en la organización hace tres décadas. Su contribución ha sido significativa en la medición de los bosones W y Z. Dentro del LHC, ha trabajado en ATLAS, uno de los principales centros de experimentación que abarca la gigantesca infraestructura subterránea en la frontera entre Francia y Suiza.

