
BILBAO, 8 de marzo. (EUROPA PRESS) – Cientos de personas han participado en la primera marcha feminista abolicionista celebrada en Bilbao, con motivo del Día Internacional de las Mujeres. Esta manifestación busca transmitir que una sociedad que «no combate la pornografía, la prostitución, los vientres de alquiler, y que no lucha por la abolición del género», no podrá ser «nunca» una «sociedad igualitaria».
Una marcha con un mensaje claro
Se trata de la primera «marcha abolicionista» convocada en Bilbao con motivo del 8M. Momentos antes del inicio, a las 12:00 horas, la portavoz Begoña Ferro, miembro de la plataforma feminista Lanbroa, explicó que hay una «necesidad de visibilizar» sus «reivindicaciones abolicionistas», que son las «clásicas del feminismo», separadas de la manifestación principal.
Según Ferro, «estas reivindicaciones son, sobre todo, la abolición de la prostitución, de la pornografía, de los vientres de alquiler, y la demanda de que la mujer sea el sujeto político del feminismo y de la lucha feminista». En su opinión, es la primera vez que se separan porque es «difícil» reivindicar estos principios que consideran básicos.
Voces y consignas de la marcha
La marcha comenzó pasadas las 12:00 desde Zabalburu, donde los asistentes entonaron cánticos como: «no es un caso aislado, es el patriarcado», «etxean, kalean, bizi gura bakean» (en casa, en la calle, queremos vivir en paz), «con educación contra la agresión», «ser mujer no es un sentimiento», «putero violador» o «ninguna mujer nace para puta».
Entre los asistentes, se encontraban miembros de plataformas como Abolicionistas Callejeras, Mujeres Libres, Supervivientes en Acción, Astrabuduako Talde Feminista, Bizkaiko Emakume Feminista Erradikalak, y Lanbroa. Durante el trayecto, portaron carteles que decían «Abolizionista ez bada, ez da feminismoa» (si no es abolicionista, no es feminismo), «Prostituzioaren abolizioa» (abolición de la prostitución), «El consentimiento no se compra», y «Emakumeon eskubideen alde, lucha y resistencia feminista» (en favor de los derechos de las mujeres).
Un desenlace sin incidentes
Al inicio de la manifestación, un grupo de 15 a 20 personas marchó paralelamente, expresando que «el trabajo sexual es trabajo» y defendiendo que «sin las personas trans no hay feminismo». La Ertzaintza mantuvo separadas a las dos agrupaciones mediante un muro humano, sin que se produjeran disturbios más allá de algunos intercambios verbales.
La manifestación abolicionista continuó por la calle Navarra, coincidiendo en parte con la marcha convocada por Itaia a las 12:00 horas en la plaza elíptica, y finalizó en el kiosko del Arenal.

