MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) – La Agencia Internacional de Energía (AIE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Grupo del Banco Mundial (BM) han advertido del impacto «sustancial, global y altamente asimétrico» de la guerra en Oriente Próximo, que afecta «de manera desproporcionada» a los importadores de energía, en particular a los países de bajos ingresos.

Los directores de las tres instituciones internacionales, Kristalina Georgieva (FMI), Ajay Banga (BM) y Fatih Birol (AIE), mantuvieron este lunes una reunión en el marco del grupo de coordinación establecido a principios de abril para optimizar la respuesta de los organismos ante las repercusiones energéticas y económicas de la guerra en Oriente Próximo.
En este sentido, expresaron la preocupación por la seguridad alimentaria y la pérdida de empleos derivada del impacto de la crisis sobre los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes. Además, señalaron que algunos productores de petróleo y gas en la región han experimentado una drástica disminución en sus ingresos por exportaciones.
«La situación sigue siendo muy incierta y el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz aún no se ha normalizado», han asegurado en una declaración conjunta, advirtiendo que, incluso si se reanudan los flujos marítimos regulares, llevará tiempo que el suministro mundial de materias primas clave regrese a sus niveles previos al conflicto, lo que podría mantener altos los precios del combustible y los fertilizantes durante un período prolongado.
Asimismo, han advertido que las interrupciones en el suministro son probables que lleven a una escasez de insumos clave, impactando en los sectores energético, alimentario y otros. Por otro lado, la guerra también ha provocado el desplazamiento forzoso de personas, afectado el empleo y reducido los viajes y el turismo, «una situación que podría tardar en revertirse».
«Coordinaremos nuestra respuesta y apoyo a nuestros países miembros, trabajando con otras organizaciones internacionales y aprovechando su experiencia, según sea necesario, para sentar las bases de una recuperación sólida que genere estabilidad, crecimiento y empleo», han subrayado.

