Zaragoza, 17 de octubre (EUROPA PRESS) – Las alcaldesas de Zaragoza y Huesca, Natalia Chueca y Lorena Orduna, han expresado su profunda preocupación y rechazo ante la decisión «unilateral» del Gobierno de España, a través del ministro de Transportes y Movilidad Urbana, Óscar Puente, de descartar la ampliación del servicio de cercanías ferroviarias entre ambas capitales aragonesas. Esta decisión se basa en informes que califican la demanda de bajísima y el aprovechamiento del actual servicio como el más bajo de España.
Ante ello, ambas han realizado una declaración conjunta en representación de sus respectivas instituciones en apoyo de esta infraestructura de comunicación. En opinión de las dos regidoras, la decisión del Gobierno central supone un «nuevo golpe a la vertebración territorial de Aragón» y un «desprecio» a las legítimas aspiraciones de esta comunidad para mejorar su movilidad, cohesión y desarrollo económico. Resulta «inaceptable» que el Gobierno de España renuncie a impulsar una infraestructura básica para conectar las dos capitales aragonesas.
Todo ello ocurre en un contexto en el que la autovía A-23 soporta decenas de miles de desplazamientos diarios y en el que la sostenibilidad del transporte exige alternativas ferroviarias modernas y eficientes. Se estima que 5.000 vehículos circulan cada día entre Huesca y Zaragoza, con 1.400 personas desplazándose desde Huesca hacia Zaragoza para trabajar y casi 1.600 en sentido contrario.
Un área metropolitana sin cercanías
Las alcaldesas sostienen que «Zaragoza y Huesca no pueden ni quieren resignarse a seguir siendo la única gran área metropolitana de España sin un sistema de cercanías plenamente operativo y funcional». Ambas han incidido en que la baja utilización de la línea C1 no puede servir de excusa, ya que el Ministerio mantiene un servicio insuficiente, con frecuencias escasas, trenes antiguos y una planificación obsoleta. Es evidente que mejorar el servicio es una condición necesaria para aumentar la demanda y no al contrario.
Según Natalia Chueca y Lorena Orduna, esta negativa del Ministerio evidencia una «falta de sensibilidad» del Ejecutivo central hacia Aragón, que continúa quedando al margen de las inversiones ferroviarias que se impulsan en otras comunidades. Resulta «incomprensible» que el Gobierno invoque informes técnicos para justificar su inacción mientras mantiene paralizados proyectos estratégicos que podrían contribuir a la competitividad y equilibrio territorial.
Una decisión injustificada
Por todo ello, las alcaldesas manifiestan su rechazo a la decisión del ministro Óscar Puente de descartar la ampliación del servicio de cercanías entre Zaragoza y Huesca, considerándola injustificada y contraria al interés general de los aragoneses. Asimismo, instan al Gobierno de España a revisar los estudios de viabilidad incorporando nuevos criterios de movilidad, sostenibilidad y demanda potencial, solicitando la participación de las administraciones aragonesas y la mejora inmediata del actual servicio.
Finalmente, ambas apelan al diálogo institucional y a la cooperación entre administraciones para que Aragón disponga de un sistema de transporte «moderno, eficiente y justo, a la altura de las necesidades de sus ciudadanos y de su papel estratégico en el conjunto de España».

