El 5 de octubre de 2025, veinte y un ciudadanos españoles de la Global Sumud Flotilla llegaron al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tras haber denunciado malos tratos por parte del Gobierno de Israel. A su llegada, los activistas expusieron que habían vivido «una situación de intentar humillarnos y vejarnos».
Experiencias en la Flotilla
Durante su travesía, los activistas afirmaron que se encontraron con un proceso constante de deshumanización, en el que sufrieron actos de hostilidad, privación de sueño y se les negó el derecho a atención sanitaria. Uno de los integrantes compartió que sintió que, si hubiesen sido palestinos, «habríamos estado asesinados», subrayando la angustia y el miedo que vivieron.
«Llegamos en una condición de absoluta indefensión», señalaron. Afirmaron que no tuvieron acceso a agua potable y mencionaron que, al abrir el grifo para beber, el agua salía gris y de un tono café, lo que la hacía no apta para el consumo.
Condiciones inhumanas y temor por la vida
Los activistas expresaron que «esta es la ropa con la que hemos llegado, porque no nos la han dejado cambiar». Además, criticaron que algunas mujeres no recibieron la medicación necesaria. Al ser preguntados sobre si llegaron a temer por su vida, uno de ellos respondió que, en momentos específicos, sí: «Ha habido momentos que he pensado, aquí es donde me matan».
A pesar de sus experiencias traumáticas, los activistas afirmaron que, sin duda, volverían a embarcar en otra flotilla. El diputado de Compromís, Juan Bordera, afirmó que el impacto de su acción ha cambiado el inconsciente colectivo.
Falta de información y seguimiento
Saif Abukeshek, portavoz de la Global Sumud Flotilla, comentó sobre la falta de información durante el proceso de detención, la cual generó bastante preocupación en las familias de los integrantes. Abukeshek se mostró orgulloso de recibir a parte de los integrantes de la embarcación y subrayó la necesidad de facilitar la comunicación.
«Mientras que Israel no reciba ninguna consecuencia por los crímenes que está cometiendo, va a seguir cometiendo crímenes», afirmó, prometiendo que continuarán su lucha hasta que se acaben las violaciones a los derechos humanos en Gaza.

