Durante la Global Progressive Mobilisation (GPM) celebrada en la Fira de Barcelona Gran Via, L’Hospitalet de Llobregat, la consellera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, ha resaltado la necesidad de que las políticas públicas impulsen una política industrial que priorice los sectores económicos más sostenibles.
L’HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 18 (EUROPA PRESS)
En su intervención, Martínez Bravo defendió que las políticas deben fomentar sectores que generen menos externalidades negativas en términos climáticos y económicos, además de garantizar una distribución equitativa de los beneficios derivados de la prosperidad económica.
«Ser valiente para reconocer que la prosperidad económica a priorizar es la que llega a toda la sociedad. Si la prosperidad que se genera no es compartida, no nos interesa. Eso no es lo mismo que decir que se aboga por un decrecimiento. No. Toda prosperidad es muy bienvenida, pero la que solo beneficia a unos pocos es una prosperidad que a lo mejor no es tan deseable», reflexionó la consellera.
Además, destacó la importancia de que desde la izquierda se refuercen la conexión y la escucha activa con la clase trabajadora y la clase media trabajadora, para comprender sus intereses y preocupaciones, lo que contribuirá a la implementación efectiva de las políticas progresistas.
CONTRA EL CONSENSO NEOLIBERAL
Martínez Bravo sostuvo que el consenso económico neoliberal ha cambiado y ha demostrado ser manifiestamente falso. Según ella, Catalunya y España son «los alumnos más aventajados en esta reflexión» debido a sus políticas.
Ha afirmado que «se puede fomentar el crecimiento económico, pero con unas reformas y unos compromisos adicionales para que esta prosperidad pueda ser compartida», un principio que impulsa desde el Govern.

