El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, ha lanzado en Sevilla un mensaje optimista sobre el presupuesto de la futura Política Agrícola Común (PAC). En un evento celebrado este viernes, Hansen afirmó que la PAC «seguirá siendo una prioridad clave en este marco financiero plurianual», subrayando que se han asegurado al menos 300.000 millones de euros para la gestión agrícola directa, con un total de 386.000 millones para toda la PAC, que abarca tanto el primer como el segundo pilar.
«El 80% ya está asegurado, son 300.000 millones», explicó, reconociendo que «quedan un 20%» por cubrir. También apuntó a un presupuesto por repartir estimado en unos 453.000 millones, indicando que «si tomamos solo un cuarto de este dinero, ya estamos por encima del presupuesto actual».
Hansen pronunció su discurso en perfecto castellano durante una intervención que precedió a la del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en una reunión con la Mesa de Interlocución Agraria, celebrada en el Palacio de San Telmo.
El comisario abordó la preocupación existente entre diversos sectores sobre si «la agricultura será una prioridad» y destacó la buena sintonía creada entre el Consejo Europeo y la presidencia danesa de la Unión Europea, que asegura que «por lo menos un 10% de estos 453.000 millones deben ser utilizados para las zonas rurales».
Este compromiso, según Hansen, cubriría parte de ese 20% que algunos creen que ha desaparecido del presupuesto actual de la PAC. Defendió el acuerdo alcanzado la semana pasada, asegurando que en 2026 «los agricultores van a sentir que hay menos carga administrativa», uno de los puntos críticos expuestos por el sector. Hasta el final de la actual PAC, se prevé que «habrá 1.600 millones de euros menos en carga para los agricultores».
Hansen también recordó que esto es solo «el inicio de la discusión» y advirtió que «no es un sprint, es un maratón», instando a todos a trabajar juntos para que «cada región en Europa encuentre lo que necesita para que la PAC sea más productiva y competitiva».
El comisario resaltó el patrimonio agroalimentario de Andalucía y puso de manifiesto la necesidad de un relevo generacional en la agricultura. Actualmente, «menos del 12%» de los agricultores en Europa tienen menos de 40 años, y la edad media de los agricultores superaba los 57 años. En el caso de España, la situación es aún más preocupante, con solo un 9% de los agricultores por debajo de esta edad.
Un dosier con propuestas andaluzas
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, valoró la reunión de la Mesa de Interlocución Agraria, que consideró «muy especial», ya que Hansen pudo conocer de primera mano a los principales representantes del sector agro andaluz, escuchando sus «preocupaciones y demandas sensatas». Moreno destacó que se entregó al comisario «un dosier muy sencillo» con las principales propuestas de los representantes del sector agrario andaluz, que el Gobierno de la Junta asume como propias.
El presidente subrayó que el documento traslada «un posicionamiento conjunto» sobre «la voz de Andalucía», buscando hacerse oír en la Unión Europea en defensa de una actividad fundamental para la región.
Moreno también mencionó que el comisario «ha aclarado y dado luz a algunas de las circunstancias en las que tenemos preocupaciones más intensas», resaltando la importancia de la «seguridad y soberanía alimentaria». Afirmó que «Andalucía se juega mucho en la PAC» y es «vital contar con un presupuesto estable», que reconozca su modelo productivo y la diversidad de cultivos.
“Singularidad hídrica” de Andalucía
En otro punto, Moreno hizo hincapié en la «singularidad hídrica y climática» de Andalucía, subrayando su capacidad para maximizar cada gota de agua. Sin embargo, advirtió que la comunidad carece de este recurso vital para seguir produciendo alimentos, agravado por los períodos de sequía cada vez más severos.
El presidente trasladó al comisario la «urgente necesidad» de que la Unión Europea aborde esta singularidad hídrica y considere la posibilidad de contar con fondos para invertir en desalación y regeneración de agua. Finalmente, mencionó los acuerdos de libre comercio, señalando que si se ajustan a la normativa europea, pueden abrir mercados y reforzar la competitividad, aunque subrayó que es crucial poder «competir en igualdad de condiciones».

