El alcalde de Bruselas ha realizado un llamamiento a ofrecer alternativas a quienes sostienen que «el único problema es la inmigración». Durante un evento en L’Hospitalet de Llobregat, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, también se pronunció sobre la situación actual de la inmigración en España.
L’HOSPITALET DE LLOBREGAT (BARCELONA), 17 (EUROPA PRESS)
La ministra Saiz expresó que existe una narrativa que intenta presentar la inmigración en España como «una preocupación artificiosamente creada». En este contexto, defendió que la inmigración legal es un objetivo del Gobierno español.
Durante su intervención en la primera jornada del Global Progressive Mobilisation (GPM), Saiz resaltó que los ciudadanos generalmente no consideran que la inmigración les afecte directamente en su día a día. Al respecto, enfatizó la importancia de generar una «narrativa positiva».
Saiz declaró: «Cuando hay otros países que critican o que, desde luego, claramente tienen una visión antagonista de la política migratoria, quiero ser también muy contundente: para el Gobierno de España, la migración regular, ordenada y segura es un objetivo, mientras que la migración irregular es un drama humanitario».
Además, la ministra señaló que las llegadas de inmigrantes irregulares a España se han reducido en un 50%, enfatizando que el Gobierno está trabajando en un plan de convivencia en colaboración con comunidades autónomas y ayuntamientos, instando a estas administraciones a participar activamente en el proceso.
La ministra subrayó la importancia de la implicación de todas las administraciones en la creación de una política migratoria coherente que promueva la integración y defienda valores como la convivencia, la solidaridad y la igualdad de oportunidades.
LA PERSPECTIVA DEL ALCALDE DE BRUSELAS
Por su parte, el alcalde de Bruselas, Philippe Close, abordó las dificultades que enfrenta el movimiento progresista ante la actual agenda en contra de la inmigración. Close cuestionó la idea de que «el único problema es la migración» y argumentó que solucionar este supuesto problema no erradica los demás desafíos sociales que enfrenta la sociedad.
Cerca de la finalización de su discurso, Close manifestó: «A veces, el movimiento progresista se siente paralizado. Nos sentimos culpables y luego nos quedamos así, nos congelamos». Su declaración invita a la reflexión sobre la necesidad de actuar y encontrar soluciones integrales a las múltiples dimensiones de la convivencia en una sociedad diversa.

