
Zaragoza, 27 de abril. (EUROPA PRESS) El Gobierno de Zaragoza ha decidido iniciar el procedimiento para adjudicar de forma directa la gestión de la producción del proyecto audiovisual, Distrito 7, en la antigua nave de ascensores Giesa, un edificio que ha estado abandonado durante 20 años en el barrio de Las Fuentes. Esta decisión se produce tras declarar desierto el proceso de adjudicación debido a problemas tecnológicos presentados por la única empresa que se postuló, la mexicana Equipment & Film Design España (EFD Studios).
Problemas en la adjudicación anterior
El consejero municipal de Presidencia del Gobierno de Zaragoza, Ángel Lorén, explicó que la mañana de este día se celebró una comisión de valoración en la que se tomó la decisión de declarar desierta la adjudicación. Este resultado se debió a que se observaron «problemas tecnológicos en la presentación de la documentación», ya que la multinacional que se postulaba se excedió en cinco minutos de la hora límite para la firma de la oferta.
Adjudicación directa tras declaración de desierto
Con toda la documentación necesaria, es decir, la de los sobres 1, 2 y 3 ya en el Ayuntamiento de Zaragoza, la Ley de Patrimonio de la Administración Pública establece en su artículo 137.4 que, después de la declaración de desierto de un concurso, es posible proceder a la adjudicación directa por parte del Gobierno de la ciudad.
Perspectivas de futuro para Distrito 7
Ángel Lorén destacó que «esa izquierda que no tiene visión de ciudad le encantaría que este proyecto fuese un fracaso, como lo fueron el canal de aguas bravas, las playas, el spa de Ranillas o tantos otros proyectos que cayeron en el olvido tras una inversión millonaria procedente del dinero de los zaragozanos».
El consejero también expresó su «satisfacción» por el hecho de que Distrito 7 haya resultando atractivo para una multinacional que ha decidido apostar por Zaragoza, al igual que ha hecho en otros países donde tiene presencia. «Distrito 7 sigue adelante; va a dinamizar un barrio y va a generar empleo, pese a las críticas de la izquierda gris de esta ciudad», concluyó Lorén.

