
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 23 Abr. (EUROPA PRESS) – El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha aplaudido las palabras del Obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, quien este miércoles señaló que a «mucha gente» habría que «meterla cinco días en un cayuco sin comer» para que se ponga en el lugar de las personas migrantes y apoye su acogida.
La urgencia de la empatía
En declaraciones al programa ‘Buenos Días Canarias’ de Televisión Canaria, Torres advirtió que Mazuelos «tiene toda la razón» en sus reflexiones, y que no lo podía haber dicho «más claro». Reflexionó sobre cómo en Canarias se ha evidenciado la llegada de personas migrantes «desvalidas, famélicas o incluso fallecidas», después de una travesía en la que «arriesgan» sus vidas solo por alcanzar un futuro mejor.
Crisis migratoria y responsabilidad social
Recordó una ocasión en el Congreso de los Diputados, cuando le dijo a un diputado de Vox que «por qué no miraba a los ojos» a esos menores migrantes que arriban a las islas en pateras y cayucos, y por qué «no iba a un centro de menores» para convivir con ellos antes de «demonizarlos, señalarles y culparles» por algo que «no hacen».
El riesgo de demonizar a los migrantes
«Lo único que hacen es arriesgar sus vidas, dejar atrás a su familia e intentar tener un futuro en nuestra tierra», destacó. Torres añadió que posteriormente «aplaudimos a muchos de ellos» cuando llegan a la Selección Española de Fútbol, pero lamentablemente muchos se quedan en el camino. Resaltó que son «los mismos menores, los mismos que llegan de otros lugares del mundo y tienen la piel clara», y consideró que esto es «lamentable», calificándolo de «racismo y xenofobia absoluta».

