
La Policía Nacional ha observado un patrón detrás de la violencia en el deporte, que ha dejado 73 detenidos durante la última temporada de fútbol 2024-2025. Los detenidos son hombres de entre 19 y 30 años, vinculados a grupos ultras de extrema izquierda y extrema derecha. Los altercados, que han aumentado en categorías inferiores y regionales, ocurren lejos del foco mediático de los grandes estadios de la Primera División.
Según expertos de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional, «la ideología tiene más peso que animar a su equipo». Una de las características de esta violencia es que los enfrentamientos con grupos rivales suelen ocurrir sin previo aviso; en la mayoría de los casos, no se publicitan las ‘quedadas’ en redes sociales.
Esta semana, la Policía Nacional ha llevado a cabo dos operaciones significativas: la primera involucró a tres ultras de la Curva del RCD Espanyol, quienes amenazaron a un árbitro dibujando su rostro dentro de una diana. La segunda operación detuvo a seis ultras del grupo Biris Norte del Sevilla FC tras agredir a aficionados rivales en un bar.
La mayoría de los delitos están relacionados con desórdenes públicos, riña tumultuaria, daños, pertenencia a grupo criminal y delitos de odio. Muchos de los detenidos son reincidentes o han sido identificados en situaciones de altercados anteriores relacionados con grupos ultras.
Riesgo para niños y otros aficionados
Existen operaciones que destacan por su complejidad y por los prolongados plazos de investigación. Un ejemplo es lo sucedido en Soria el 27 de mayo de 2023, antes de un partido entre el CD Numancia y la UE Cornellà, cuando grupos rivales violentos se encontraron en las inmediaciones del estadio. Este altercado puso en riesgo a otros aficionados, incluidos niños y personas mayores.
«Fue una situación súbita y violenta, con lanzamiento de objetos contundentes», recuerdan los especialistas. La investigación culminó con 27 detenidos en dos fases, incluyendo arrestos en localidades como Madrid, Leganés y Toledo. Uno de los detenidos, acusado de agredir a un aficionado, resultó gravemente herido y fue puesto en prisión provisional.
Durante estas peleas, los materiales más frecuentemente intervenidos son bates, puños americanos y palos, así como piedras, mobiliario urbano y botellas de cristal. En cuanto a la ideología que subyace a este tipo de violencia, los especialistas indican que está equilibrada al 50% entre la extrema izquierda y la extrema derecha.
La Policía Nacional destaca la importancia del trabajo de prevención y la colaboración con los clubes y organismos como LaLiga para abordar la violencia en el fútbol, el deporte que concentra la mayoría de las detenciones e investigaciones anualmente en España. «Es un trabajo de todas las instituciones», afirman.

