ZARAGOZA, 10 de marzo (EUROPA PRESS) – La búsqueda del joven Pablo Cebolla, desaparecido en las inmediaciones del río Ebro a la altura de la ciudad de Zaragoza durante la madrugada del 13 de febrero, se extiende hasta Mequinenza, más allá del azud de Pina de Ebro (Zaragoza).

Así lo ha indicado este martes el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, quien ha visitado a las 8:15 horas el embarcadero situado junto al Centro de Natación Helios, donde se han desplegado la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Policía Nacional.
Beltrán señaló que, «al principio la búsqueda se circunscribía al entorno de la ciudad de Zaragoza», y el Grupo de Desaparecidos de la Policía Nacional se hizo cargo de la investigación, haciendo «todos los esfuerzos» en un momento en el que «el Ebro bajaba con muchísimo caudal y velocidad», lamentando que hasta ahora no se ha encontrado el cuerpo del joven.
Con el paso de las semanas, se ha incorporado a las tareas de búsqueda la Guardia Civil, ya que ambos cuerpos «se hacen apoyo mutuo siempre que es preciso». La Benemérita ha aportado el Grupo de Actividades Subacuáticas, drones, lanchas y un helicóptero.
También participan los bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza y de la DPZ así como la UME «ante la extensión de la ubicación de la búsqueda, que abarca todo el río Ebro», comprendiendo zonas donde «hay muchísima maleza, mucha rama y caña», lo que dificulta las labores de búsqueda por las orillas. La Jefatura Superior de Policía de Aragón ha acogido una reunión donde se ha realizado un reparto de tareas entre las distintas unidades.
Los bomberos del Ayuntamiento se siguen encargando del término municipal de Zaragoza, mientras que la Guardia Civil y los bomberos de la DPZ abarcan hasta el azud de Pina. A continuación, se encuentra la UME, «sumando sus capacidades».
Beltrán explicó que «normalmente, se subdivide el río en cuadrados de una determinada amplitud y se les pone nombre y número para que todos sepan exactamente en qué zona se está buscando». Además, el dispositivo cuenta con un sistema que integra imágenes de alta resolución de los drones y los helicópteros de la Policía Nacional y la Guardia Civil, que mapearán el embalse de Mequinenza.
Los guías caninos trabajarán en las diferentes áreas del dispositivo, centrando su atención en las zonas de difícil visibilidad por la presencia de maleza, que podría ser desbrozada por la UME.
El delegado del Gobierno confió en que «esta intervención, con estos equipos humanos tan amplios y especializados, dé resultados y pueda aparecer el cuerpo». También pidió a los familiares y amigos de Pablo Cebolla que deseen unirse a la búsqueda que lo hagan «siempre bajo la coordinación de los cuerpos intervinientes», incluyendo Protección Civil, advirtiendo que la búsqueda por libre «puede poner en peligro sus propias vidas».
Un oficial de la UME informó a Beltrán que este martes la búsqueda se organiza a partir del azud de Pina, ya que aguas arriba está «más que revisado». Hay dos puestos de mando avanzado, uno a cargo de los bomberos de la Diputación y otro de la Guardia Civil y la UME.

