Los adultos con eczema atópico (EA) tienen significativamente más probabilidades de experimentar pensamientos suicidas, según desvela un nuevo estudio internacional realizado por La Roche-Posay Laboratoire Dermatologique en colaboración con expertos en dermatitis atópica del Hospital Saint Louis de París, Francia.
Los hallazgos de este estudio se presentaron en el Congreso 2025 de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV), celebrado en línea y en París del 17 al 20 de septiembre de 2025. Este trabajo revela además los factores clave que impulsan este riesgo elevado.
Como una de las investigaciones globales más amplias para examinar el vínculo entre el EA y la ideación suicida, el estudio “Cicatrices de la Vida” encuestó a 30.801 adultos en 27 países en 2024. De este total, 15.223 eran adultos con EA actual, confirmado por un médico, mientras que 7.968 adultos sin EA fueron utilizados como controles.
Participación y análisis de datos
Los participantes con EA actual se agruparon según la edad de aparición de la enfermedad (infancia, adolescencia o adultez) y completaron un cuestionario detallado en línea. Este cuestionario capturó información sociodemográfica, ideación suicida autoinformada, gravedad del picor y dolor de piel, así como la gravedad del EA y experiencias de estigmatización relacionada con la piel.
Los resultados mostraron que el 13,2 % de los adultos con EA reportaron ideación suicida, en comparación con el 8,5 % de los adultos sin EA. Todos los subgrupos de EA, sin importar si la afección comenzó en la infancia, adolescencia o en la edad adulta, presentaron una mayor probabilidad de ideación suicida que los controles, lo que ilustra la amplia carga que esta enfermedad tiene sobre la salud mental.
Cabe destacar que el estudio identificó varios factores fuertemente asociados con la ideación suicida en adultos con EA. Aquellos más jóvenes, particularmente menores de 30 años, mostraron una mayor propensidad a reportar pensamientos suicidas, al igual que las personas con obesidad.
Las características clínicas también jugaron un papel importante: los EA de moderados a graves duplicaron las probabilidades de ideación suicida, mientras que el picor, el dolor de piel y la intensa gravedad de los síntomas se asociaron significativamente con un mayor riesgo.
Por otra parte, los factores psicosociales y relacionados con el sueño contribuyeron aún más al riesgo. Los adultos con pensamientos suicidas reportaron mayores niveles de estigmatización y una mayor prevalencia de trastornos del sueño, siendo el insomnio mixto (dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido) notablemente vinculado a la ideación suicida.
La doctora Delphine Kerob, dermatóloga consultora en el Hospital Saint Louis de París y directora científica de La Roche-Posay Laboratoire Dermatologique, es una de las investigadoras principales del estudio. Según ella: “Estos hallazgos revelan una perspectiva crucial de nuestro estudio a gran escala, que busca descubrir el impacto oculto a largo plazo de vivir con afecciones cutáneas inflamatorias comunes, como el eczema atópico. Los resultados destacan que los efectos del eczema atópico van más allá de lo superficial, y que los pensamientos suicidas representan una preocupación grave y frecuente que los profesionales de la salud suelen pasar por alto.”
Al abordar los próximos pasos de la investigación, Kerob indicó: “De cara al futuro, estamos investigando por qué la ideación suicida se presenta con diferentes tasas en distintos países, lo que podría reflejar importantes diferencias culturales. Al mismo tiempo, los análisis en curso del estudio ‘Cicatrices de la Vida’ están mejorando nuestra comprensión de lo que ocurre bajo la superficie en los pacientes con eczema atópico.”
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