León (EFE).- El Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) ha alertado sobre la detección de una campaña masiva de correos electrónicos de sextorsión que amenazan con difundir supuestos vídeos íntimos a los contactos del destinatario. Estos correos exigen pagos en bitcoin que oscilan entre 750 y 950 dólares.
Los atacantes falsamente afirman haber infectado los dispositivos con un software espía indetectable. Sin embargo, no disponen de ningún material gráfico y utilizan guiones genéricos basados en antiguas filtraciones de datos, según ha advertido el Incibe en un comunicado.
El objetivo: presión psicológica
El objetivo de estos ciberdelincuentes es generar pánico y presión psicológica a través de límites de tiempo urgentes de entre 48 y 50 horas, buscando forzar un pago impulsivo. Este fraude es completamente automatizado, en donde la supuesta vigilancia y el acceso a la cámara son totalmente ficticios.
Además, el análisis de varias evidencias ha revelado una campaña de fraude digital que utiliza el engaño y la manipulación para extorsionar a los usuarios. Los correos electrónicos están diseñados para parecer alertas de seguridad o intrusiones reales, en un intento de convencer a las víctimas de que su privacidad ha sido vulnerada.
Amenazas vacías y falta de pruebas
No obstante, un examen detallado de estos mensajes revela que se trata de una estrategia de sextorsión basada en amenazas vacías y tácticas de presión psicológica, careciendo de cualquier prueba técnica que respalde el supuesto hackeo.
El Incibe recomienda que los usuarios que hayan recibido estas comunicaciones y no hayan caído en el chantaje informen del incidente al propio instituto de ciberseguridad. Si alguien ha cedido al chantaje y ha realizado el pago, se aconseja que recopile y almacene todas las pruebas posibles, incluyendo correos electrónicos, capturas de pantalla de los pagos y cualquier otra comunicación con los ciberdelincuentes. Además, es recomendable recurrir a testigos en línea para verificar las evidencias y presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Finalmente, el Incibe sugiere comprobar si realmente se han publicado imágenes o vídeos. Para ello, los afectados pueden realizar «egosurfing» y, en caso de que exista contenido sobre ellos en la red, solicitar su eliminación ejerciendo el derecho al olvido.

