¡Vamos Palencia! rechaza las acusaciones de la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, quien aseguró que la formación le «ha faltado valentía y le ha sobrado impostura». La alcaldesa realizó estas declaraciones tras el anuncio de ruptura del pacto de Gobierno, afirmando que los concejales de ¡Vamos Palencia! solo buscan «las fotos buenas».
PALENCIA, 12 Sep. (EUROPA PRESS) – Durante una rueda de prensa, Andrés explicó que la decisión de romper el acuerdo de Gobierno se debió a que en los últimos dos años no se han cumplido las 39 medidas del pacto de gobernanza. Según la alcaldesa, Palencia «carece de un proyecto de ciudad ambicioso y a largo plazo».
¡Vamos Palencia! logró en las elecciones municipales de 2023 tres concejales, quienes apoyaron a Miriam Andrés. Sin embargo, en febrero de este año, el portavoz Domiciano Curiel fue expulsado y pasó a ser un concejal no adscrito.
Andrés manifestó la «absoluta tranquilidad» del equipo de Gobierno, destacando que, en realidad, nunca contaron con el apoyo de ¡Vamos Palencia!, que solo se dedicó a la «confrontación». Ejemplificó que los concejales participaron en una recogida de firmas en la zona peatonal cuando esta iniciativa estaba en el programa electoral de ¡Vamos Palencia!
La alcaldesa confió en que darán continuidad a la legislatura y que buscarán consenso con todas las formaciones con representación municipal sobre «las iniciativas que son buenas para Palencia». Reconoció que el PSOE, su partido, cuenta con diez escaños y necesitarán trece votos para muchas votaciones.
Reacción de ¡Vamos Palencia!
Desde ¡Vamos Palencia! han desmentido las acusaciones de la alcaldesa, recordando que apoyaron los presupuestos de los dos últimos años. Acusaron a Andrés de intentar desviar la atención y culpar a la formación por su «falta de gestión».
Además, la formación insistió en que su «lealtad siempre ha sido con la ciudad y sus vecinos, no con los sillones», y argumentaron que la ruptura del acuerdo es una consecuencia de los incumplimientos del PSOE y la actitud de una alcaldesa que prefiere la confrontación a una gestión adecuada.

