El 14 de marzo de 2026, la Consejería de Salud presentó el nuevo Código Infarto, un protocolo renovado que mejora la respuesta sanitaria ante el infarto agudo de miocardio. Este nuevo sistema reemplaza al anterior Código Corazón y busca establecer una red asistencial más rápida, equitativa y coordinada, asegurando que todas las personas reciban el tratamiento adecuado en el menor tiempo posible.
Entre los objetivos clave del nuevo protocolo destaca la atención a los casos más graves, aquellos con obstrucción completa de una arteria coronaria, que deben ser atendidos en un máximo de dos horas. La consejera Concepción Saavedra enfatizó la importancia de que todas las personas, sin importar su ubicación geográfica, reciban la mejor atención posible. «Cada minuto cuenta y este protocolo está diseñado para salvar vidas», declaró.
El Código Infarto se enfoca especialmente en el síndrome coronario agudo con elevación del ST, la forma más grave de infarto, donde el tiempo de intervención es crucial. La elevación del ST en un electrocardiograma indica que una arteria coronaria está completamente obstruida, lo que impide que el músculo cardíaco reciba sangre. Cada minuto sin intervención es crítico para la supervivencia del paciente.
El protocolo se activa ante cualquier sospecha de infarto, buscando un diagnóstico rápido y una monitorización y derivación seguras, incluso si la reperfusión urgente está reservada para los casos más serios. La actualización del Código Infarto incorpora mejoras en las asistencias, tecnologías y en la organización, basándose en la evidencia científica más reciente y la nueva estructura territorial del sistema sanitario.
Mejoras Clave del Nuevo Protocolo
- Adaptación al nuevo mapa sanitario, que incluye tres grandes áreas de referencia y simplifica los flujos de derivación hacia los centros con capacidad de intervención coronaria percutánea: el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para las áreas I y II, y el Hospital Universitario de Cabueñes (CAHU) para la III.
- Garantía de un electrocardiograma en menos de diez minutos desde el primer contacto sanitario, con transmisión en tiempo real desde las unidades medicalizadas de emergencias al cardiólogo de guardia, activando la sala de hemodinámica antes de la llegada del paciente.
- Ajuste de los tiempos para el restablecimiento del flujo sanguíneo (reperfusión) mediante angioplastia primaria para recuperar la arteria bloqueada en menos de 120 minutos, optimizando la estrategia farmacoinvasiva si se superan esos 120 minutos.
- Incorporación de la perspectiva de género, con criterios específicos para mejorar la detección del infarto en mujeres, quienes suelen presentar síntomas menos típicos.
- Establecimiento de un sistema de indicadores de calidad que permitirá evaluar anualmente tiempos, procesos y resultados, reforzando así la seguridad del paciente y la mejora continua.
Datos recientes del Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU) de 2025 confirman la eficacia del modelo revisado. El año pasado, el protocolo para el infarto se activó 437 veces, resultando en un 57,8% de derivaciones al HUCA y un 41,65% al CAHU. En Asturias, se registran 585 intervenciones coronarias por millón de habitantes, posicionando a la comunidad como la tercera a nivel nacional en la ejecución de angioplastias primarias. Además, la mortalidad por infarto ha mostrado una tendencia descendente sostenida desde 1999.
El Código Infarto, junto con la reciente actualización del Código Ictus, refleja el compromiso del Gobierno del Principado con una sanidad pública moderna, coordinada y fundamentada en la excelencia clínica.
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Agradecimiento a los profesionales implicados, por la consejera de Salud, Concepción Saavedra.
Mejoras del nuevo protocolo.
Nuevo Código Infarto atiende también a las fases previas y prevención.

