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Casi la mitad de quienes utilizan semaglutida para perder peso deja el tratamiento al año

Casi la mitad de quienes utilizan semaglutida para perder peso deja el tratamiento al año

Interrupción del uso de semaglutida en adultos sin diabetes

MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) – La mitad de los adultos sin diabetes que comienzan a tomar semaglutida, un fármaco para bajar de peso, lo interrumpen en el plazo de un año, según un nuevo estudio poblacional de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), presentado en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) de este año, que se celebra en Viena del 15 al 19 de septiembre.

Preocupantes tasas de interrupción del tratamiento

«Este nivel de disminución es preocupante, ya que estos medicamentos no están pensados para ser una solución temporal», explica el autor principal, el profesor Reimar W. Thomsen, del Departamento de Epidemiología Clínica de la Universidad de Aarhus y el Hospital Universitario de Aarhus. «Para que sean eficaces, deben tomarse a largo plazo. Todos los efectos beneficiosos sobre el control del apetito se pierden si se suspende el medicamento«.

Características del fármaco y sus costos

Desarrollados originalmente para el tratamiento de diabetes, los GLP-1RA como la semaglutida han demostrado ser prometedores para promover la pérdida de peso al reducir el apetito y aumentar las señales de saciedad del intestino al cerebro. Sin embargo, los altos costos de estos medicamentos pueden agravar las disparidades en salud, afectando desproporcionadamente a las comunidades raciales, étnicas y socioeconómicas marginadas. Por ejemplo, el coste de la dosis más baja de semaglutida se estima en 2.000 euros al año a partir de junio de 2025.

Riesgo de recuperación de peso tras la interrupción

Es común recuperar peso después de suspender la medicación, lo que sugiere que muchas personas podrían necesitar continuar con estos medicamentos para evitar volver a subir de peso. No obstante, hay una creciente preocupación sobre el hecho de que muchos pacientes podrían dejar de tomar medicamentos contra la obesidad poco después de empezarlos.

Análisis del estudio

Para proporcionar más evidencia, los investigadores utilizaron datos de registros de salud a nivel nacional en Dinamarca para examinar la probabilidad y las razones de la interrupción del uso de semaglutida. Se incluyeron todos los adultos (de 18 años o más) sin diabetes que iniciaron el tratamiento entre el lanzamiento del medicamento en Dinamarca (1 de diciembre de 2022) y el 1 de octubre de 2023. De 77.310 usuarios de semaglutida identificados por primera vez, más de la mitad (40.262; edad media de 50 años, 72% mujeres) dejaron de tomarla después de un año. Un 18%, un 31% y un 42% interrumpieron el tratamiento a los 3, 6 y 9 meses, respectivamente.

Factores que influyen en la interrupción del tratamiento

El análisis reveló que el factor más común que influía en la probabilidad de interrupción era la edad: los usuarios más jóvenes, de 18 a 29 años, tenían un 48% más de probabilidades de interrumpir el tratamiento durante el primer año en comparación con aquellos de 45 a 59 años. También se observó que los usuarios que vivían en zonas de bajos ingresos tenían un 14% más de probabilidades de dejar el tratamiento en el primer año que quienes residían en áreas de altos ingresos.

Estos factores subrayan el impacto que los altos costos pueden tener sobre el acceso y la adherencia al tratamiento, además de la preocupación por el hecho de que quienes tienen un historial de uso de medicamentos gastrointestinales son un 9% más propensos a suspender la semaglutida.

Datos sobre hombres y mujeres en el tratamiento

El estudio también encontró que los hombres tenían un 12% más de probabilidades de suspender el tratamiento dentro de un año que las mujeres, lo que podría reflejar insatisfacción con la pérdida de peso, dado que generalmente se observan mejores resultados en las mujeres que toman GLP-1RA.

«Estos resultados son nuevos y arrojan luz sobre las razones de las altas tasas de interrupción temprana de semaglutida para la pérdida de peso en la práctica clínica», reflexiona el profesor Thomsen. «Con más de la mitad de los adultos europeos con sobrepeso u obesidad, comprender quiénes pueden beneficiarse más de las intervenciones que fomentan la adherencia es esencial para mejorar el uso del tratamiento y, consecuentemente, los resultados de salud y la calidad de vida».

Limitaciones del estudio

A pesar de los hallazgos importantes, los autores reconocen varias limitaciones del estudio, incluyendo que las medidas antropométricas, como el IMC exacto, no suelen estar disponibles en los registros sanitarios daneses. También señalaron que no pudieron evaluar los ingresos individuales, la cobertura del seguro ni los gastos de bolsillo, factores que podrían influir en las conclusiones. Además, los efectos secundarios más leves, como las molestias gastrointestinales, no se pueden registrar completamente en los registros y probablemente se subestimaron. Por último, no contaban con información sobre la pérdida de peso lograda tras el inicio del tratamiento con semaglutida.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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