El consejero de Cultura ha asistido a la presentación del libro ‘Cántabros ilustres en Cádiz’ de Alberto Arsuaga en el Ateneo de Santander. El evento tuvo lugar el 12 de marzo de 2026 y destacó la conexión histórica entre Cantabria y Cádiz.
Una historia de vínculos y migración
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Luis Martínez Abad, subrayó la «historia común y los profundos vínculos» entre ambas regiones. A lo largo de la presentación, Martínez Abad explicó que el libro aborda la emigración cántabra hacia el sur de España desde el siglo XIII hasta mediados del siglo XX.
Recordó que los primeros cántabros en llegar a Cádiz durante el reinado de Alfonso X eran «pobladores de confianza y de limpieza» de las cuatro villas de San Vicente de la Barquera, Laredo, Castro Urdiales y Santander. Esta migración se llevó a cabo con el objetivo de implementar en la ciudad andaluza un sistema similar al que habían establecido en el norte de España, contribuyendo a la prosperidad de la Cantabria de aquellos siglos.
Más de 300 familias y su legado
Martínez Abad continuó puntualizando que «fueron 300 familias, pero no los únicos» y que la obra de Arsuaga refleja a profundidad la historia de esta emigración, destacando figuras clave en el comercio, la navegación y la industria gaditana.
El consejero también observó que muchos cántabros ocuparon cargos políticos relevantes y participaron en hitos importantes como la construcción de la catedral de Cádiz, la redacción de la Constitución de 1812 y la fundación de diarios como ‘El Comercio’. «Un vínculo histórico, comercial y sentimental une hoy a Cantabria con la ciudad de Cádiz desde hace siglos», añadió.
Estructura del libro y su contenido
Martínez Abad desglosó que el libro se organiza en cuatro apartados: el primero recoge a los repobladores de Cádiz que llegaron de las cuatro villas marineras; el segundo narra la llegada de marinos, navegantes y comerciantes en el siglo XVI; el tercero se centra en la emigración de los valles de Cantabria, que alcanzó su auge en el siglo XIX, donde muchos se convirtieron en pioneros de la creación de sindicatos y casas de salud; y por último, se aborda también la migración de navieros, arquitectos, escultores, canteros, campaneros y otros profesionales.
El consejero enfatizó que «a todos ellos, Cádiz les dio cobijo, y nosotros, los cántabros, les dimos prosperidad, trabajo, respeto y admiración». Además, valoró que «ningún emigrante cántabro se olvidó de su tierruca… y tampoco lo han hecho sus descendientes, que mantienen vivo el recuerdo de su pasado proveniente de nuestra querida tierruca».
Una amplia investigación sobre los movimientos migratorios
El autor, Alberto Arsuaga Solís, presentó una edición ampliada e ilustrada de su investigación que abarca más de 700 años de historia compartida. Este libro, publicado por Ediciones Mayi, no solo se considera un registro académico, sino también un homenaje a los miles de cántabros que, desde el siglo XIII hasta el presente, se establecieron en la Bahía de Cádiz, siendo protagonistas indiscutibles de su desarrollo.
La crónica destaca notablemente a la multitud de cántabros anónimos que, mediante un esfuerzo constante y honesto, forjaron un nombre ilustre para Cantabria en el sur. Fueron hombres y mujeres que vivieron una migración estructurada y supervisada, integrándose plenamente en la cultura gaditana.
En la presentación también asistieron el consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, y el presidente del Ateneo, Manuel Ángel Castañeda.
