Dom. May 10th, 2026

El Ayuntamiento de Zaragoza lidera un ambicioso proyecto de comunidades solares en aparcamientos

El Ayuntamiento de Zaragoza lidera un ambicioso proyecto de comunidades solares en aparcamientos

Instalación de marquesinas fotovoltaicas en Zaragoza

Zaragoza ha dado un paso decisivo en su estrategia de sostenibilidad con el inicio de las obras para la instalación de marquesinas fotovoltaicas en cuatro estacionamientos municipales. Este proyecto pionero transformará estos espacios en puntos de generación de energía renovable y autoconsumo colectivo, reflejando el compromiso de la ciudad por avanzar hacia la neutralidad climática en 2030.

La iniciativa, presentada en el entorno del Pabellón Siglo XXI, supone una inversión de más de 5,6 millones de euros y ha sido adjudicada a Repsol, a través de Solar360, la joint venture de la energética con Telefónica. La concesión, que tiene una duración de 25 años, no generará ningún coste para el Ayuntamiento ni para la ciudadanía, permitiendo aprovechar infraestructuras ya existentes sin necesidad de ocupar nuevo suelo urbano y manteniendo todas las plazas de estacionamiento actuales.

La consejera municipal de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, destacó que esta iniciativa «demuestra que Zaragoza no solo habla de sostenibilidad, sino que la construye», subrayando su carácter innovador. «Es una fórmula pionera en España que permite democratizar el acceso a la energía limpia sin inversiones propias de los ciudadanos», significó.

El proyecto prevé la instalación de 4.176 paneles solares sobre más de 10.800 metros cuadrados de marquesinas, distribuidos en cuatro ubicaciones: el aparcamiento de la avenida José Atarés (Siglo XXI), la calle Marqués de la Cadena, la Ronda de la Hispanidad y el estacionamiento de buses de Macanaz. Estas instalaciones generarán alrededor de 3.638 megavatios hora anuales, lo que equivale al consumo eléctrico de aproximadamente 1.000 hogares.

Comunidades solares y ahorro energético

Un elemento central del proyecto es la creación de comunidades solares urbanas, que permitirán a los vecinos beneficiarse de la energía generada sin necesidad de contar con instalaciones propias. Gaudes indicó que hasta 6.300 hogares en un radio de cinco kilómetros podrán adherirse a este sistema de autoconsumo colectivo, regulado por la normativa estatal.

«La energía generada no se venderá al mercado, sino que se destinará directamente al consumo de los ciudadanos que se sumen a estas comunidades», explicó la responsable municipal, quien enfatizó que este modelo ayudará a reducir la factura energética de los usuarios y a disminuir las emisiones contaminantes.

Adicionalmente, el Ayuntamiento recibirá parte de la energía producida como canon, que oscilará entre el 4% y el 10% según el lote, destinada a abastecer edificios y servicios públicos, generando un ahorro directo en las arcas municipales. También se incorporará un canon económico anual de 6.000 euros por cada uno de los cuatro lotes.

Gaudes añadió que este modelo tendrá un impacto positivo en la planificación urbana y energética de la ciudad. «Cada kilovatio que generamos es un kilovatio que dejamos de comprar en el mercado, lo que se traduce en un ahorro real para el Ayuntamiento y, en última instancia, para todos los ciudadanos», resaltó.

Movilidad sostenible y puntos de recarga

Además de enfocarse en la generación de energía, el proyecto también refuerza la movilidad sostenible. De las 651 plazas de aparcamiento bajo las marquesinas, 40 incorporarán puntos de recarga para vehículos eléctricos, contribuyendo a expandir la red de infraestructuras de recarga en la ciudad.

En este contexto, la consejera destacó que la actuación «diseña la movilidad del futuro», integrando la generación energética y servicios vinculados al vehículo eléctrico en un mismo espacio. «Aprovechamos lo que ya tenemos para dar un paso adelante en sostenibilidad sin renunciar a la funcionalidad», añadió.

El CEO de Solar360, Guillermo Barth, describió esta iniciativa como «uno de los hitos más relevantes» para la compañía en los últimos meses, tanto por su escala como por su complejidad técnica. «Demuestra que es posible desarrollar grandes infraestructuras de energía solar en entornos urbanos optimizando espacios ya existentes», afirmó.

Barth también destacó que este modelo permitirá acercar la energía solar a hogares que carecen de tejados o condiciones para instalar paneles, ampliando así el acceso a las energías renovables. «El objetivo es democratizar la energía solar y hacerla accesible a todos los vecinos», concluyó.

Respecto al funcionamiento del sistema, Barth confirmó que los usuarios podrán unirse a la comunidad energética a través de Repsol, sin compromisos de permanencia, y beneficiarse de tarifas más económicas en función del reparto de energía disponible. «Cada año se ajustarán los coeficientes de reparto según los usuarios que participen, lo que aporta flexibilidad al modelo», añadió.

Las obras, que ya han comenzado en el aparcamiento del entorno del Pabellón Siglo XXI, se ejecutarán de manera progresiva para minimizar el impacto en el uso de los estacionamientos. Se espera que todas las instalaciones estén operativas a finales de 2026.

Durante la presentación, Tatiana Gaudes enfatizó la dimensión social de la iniciativa, mencionando que el modelo permite que «cualquier vecino, viva donde viva, pueda beneficiarse de la energía solar sin necesidad de instalaciones propias ni acuerdos complejos en su comunidad».

La consejera también resaltó que estas soluciones «rompen barreras de acceso» y facilitan que la transición energética llegue a entornos urbanos consolidados, donde hasta ahora era más difícil implementar sistemas de autoconsumo.

Guillermo Barth subrayó también la importancia de aprovechar infraestructuras existentes para avanzar en sostenibilidad sin modificar el tejido urbano. Explicó que «la clave está en utilizar espacios ya disponibles para generar valor añadido, combinando producción energética, movilidad y servicio a la ciudadanía». Asimismo, el modelo permitirá ajustar el reparto energético de forma flexible, en función de la demanda real de los usuarios, favoreciendo una adaptación progresiva del sistema.

Desde el ámbito técnico, Barth indicó que la ejecución del proyecto ha sido planificada de forma escalonada para reducir al mínimo las interrupciones en el uso cotidiano de los aparcamientos. Se priorizará «mantener operativa la mayor parte de las plazas durante las obras», organizando los trabajos por fases para evitar significativas interrupciones en la actividad diaria de estos espacios.

Impacto ambiental y compromiso climático

El diseño del proyecto ha contemplado el impacto ambiental, adaptando las marquesinas a la geometría y al arbolado de cada ubicación. Aunque será necesario retirar algunos ejemplares en espacios específicos, se compensará con la plantación de nuevos árboles en la ciudad.

Esta acción forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino y del compromiso de Zaragoza con la misión europea de las 100 ciudades climáticamente neutras e inteligentes. Con iniciativas como esta, la capital aragonesa refuerza su apuesta por un modelo energético basado en la producción local, renovable y de proximidad.

En resumen, el proyecto no solo representa un avance en la transición energética, sino también un ejemplo de colaboración público-privada orientada a mejorar la calidad de vida urbana, reducir costes y avanzar hacia una ciudad más sostenible y eficiente.

FUENTE

Constanza Sanchez

Por Constanza Sanchez

Soy periodista especializada en comunicación digital y producción de contenidos multimedia. Combino redacción, análisis de audiencias y SEO para crear historias claras y relevantes. Me enfoco en formatos innovadores, narrativas visuales y en desarrollar contenidos que conecten con comunidades diversas en entornos informativos dinámicos.

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