SAN SEBASTIÁN, 19 Sep. (del enviado especial de Francisco Serrano) – El Festival de San Sebastián ha inaugurado este viernes su 73 edición en el Auditorio Kursaal, en una gala marcada por el recuerdo a la actriz Marisa Paredes y por el apoyo a Palestina, así como la reclamación para el fin del «genocidio», demandas que han sido expresadas por personalidades como Pedro Almodóvar, Juliette Binoche y Esther García, quien recibió el Premio Donostia por su trayectoria como productora en El Deseo.
El cineasta manchego entregó el Premio Donostia a Esther García, acompañado por su hermano Agustín. Antes de finalizar su discurso, Almodóvar gritó «Viva Palestina libre», lo que generó un gran aplauso del público. Juliette Binoche, presente en la gala, también mostró su apoyo a quienes sueñan con poner fin a la «masacre» en Palestina. «Aspiremos a un lugar mejor. Esta noche quiero unirme a quienes sueñan con poner fin a las masacres en Palestina. A quienes sueñan con terminar con el dolor y la crueldad. Necesitamos un cambio ahora. Somos creadores, por lo que tenemos que despertar», afirmó.
Al entregar el Premio Donostia, Almodóvar describió a García como la «madre» de El Deseo, y resaltó que su productora ha tenido otra noche especial en San Sebastián, tras recibir el mismo galardón el año pasado. «Mis películas son tan libres porque Esther y mi hermano han estado protegiéndome las espaldas», añadió, exaltando su «mano izquierda» para desenvolverse entre los «machos» de la profesión.
Por su parte, Esther García confesó que «nunca» se ha sentido la mejor y reconoció las dificultades de trabajar en un mundo dominado por hombres. Destacó a referentes como Pilar Miró, Josefina Molina, Cristina Huete y Patricia Ferreira, hablando sobre la lucha de unas pocas mujeres para encontrar espacio en esta amada profesión. «Queda mucho por hacer, pero ni un paso atrás, compañeras», exigió.
Además, la premiada hizo un llamado a defender «juntos y con firmeza» los derechos adquiridos por los «herederos de una guerra infame». «Defendamos juntos los derechos de las mujeres que seguimos sufriendo discriminación salarial y violencia de género. Luchemos juntos por que las situaciones tan injustas y aberrantes que viven cientos de miles de personas en Ucrania o el genocidio en la franja de Gaza, ¡paren ya! Ante esta corriente generalizada de la ley del más fuerte, luchemos con uñas y dientes por el frágil. Todos somos frágiles. Confío en el poder de la cultura. El cine es un altavoz para reivindicar», aseveró. Tras recoger el premio, Esther García fue ovacionada por el público y los hermanos Almodóvar, incluso recibió un beso en la boca de Silvia Abril.
Las presentadoras piden una mujer para dirigir el festival
La gala comenzó puntual a las 20:30 horas con Toni Acosta y Silvia Abril como maestras de ceremonia, encargadas de dar la bienvenida al público que llenó casi todas las butacas y de aportar un toque cómico durante más de 60 minutos. A los pocos minutos, la actriz Itziar Ituño se unió a las presentadoras, quien condujo la gala en euskera. Las tres mostraron su apoyo a Palestina y denunciaron «el genocidio que se está cometiendo en Gaza», generando aplausos en la audiencia, donde se pudo ver, al menos, una bandera de Palestina.
Las presentadoras también recordaron que es el penúltimo año del director del Festival, José Luis Rebordinos, y sugirieron el nombramiento de una mujer como su sucesora. «No pasa nada, se puede. El Festival de Berlín lo dirige una mujer y todavía no han prohibido el mear de pie», bromeaban Toni Acosta y Silvia Abril al celebrar la ‘poca’ paridad en la organización del festival, con 31 mujeres y 10 hombres.
Durante el evento, se otorgó el Gran Premio Fipresci 2025, de la Federación Internacional de Críticos de Cine, que recayó en la película ‘Aún estoy aquí’, de Walter Salles; un premio votado por más de 700 críticos de 75 países. Además, se presentó al jurado de la Sección Oficial, presidido por el cineasta J.A. Bayona, que incluye a las realizadoras Laura Carreira y Gia Coppola, la actriz Zhou Dongyu, la intérprete y cantante Lali Espósito, el actor Mark Strong y la productora Anne-Dominique Toussaint.
Marisa Paredes, una diosa
La gala tuvo un momento emotivo al recordar a Marisa Paredes, fallecida el pasado 17 de diciembre a los 78 años, e imagen del cartel promocional de la 73 edición. Juliette Binoche, quien presenta su primera película como directora ‘IN-I In Motion’, subió al escenario y destacó que Paredes consiguió su sueño en una época en la que «el futuro lo marcaba el género y el origen».
«Movida por su profundo deseo, logró hacer realidad su sueño y así cambió su destino. Se convirtió en una actriz maravillosa y en la defensora de los derechos humanos que todos conocimos. Necesitamos sueños, sueños fuertes y sinceros, sueños de transformación», aseguró. Asimismo, reiteró su apoyo a quienes sueñan con poner fin a la «masacre» en Palestina, expresando: «Aspiremos a un lugar mejor. Esta noche quiero unirme a quienes sueñan con poner fin a las masacres en Palestina. A quienes sueñan con terminar con el dolor y la crueldad. Necesitamos un cambio ahora. Somos creadores, por lo que tenemos que despertar».
Tras la actriz francesa, la presidenta de la Academia de las Artes Escénicas, Cayetana Guillén-Cuervo, ensalzó la labor de la actriz porque «no se olvidó nunca de sus orígenes y su voz», y subrayó que «hizo más grandes a muchos grandes nombres de la dirección». «Sin miedo, se alzó siempre en favor de los desprotegidos y de la cultura. Marisa descubrió el mar en San Sebastián y San Sebastián descubrió en Marisa Paredes un talento extraordinario e inolvidable. La vamos a echar mucho de menos y la vamos a seguir admirando mucho más ahora que sabemos que la admirábamos tanto», rescató.
Finalmente, Pedro Almodóvar, durante su intervención con Esther García, recordó que en San Sebastián se ha encontrado «tantas veces» con Marisa Paredes, a quien describió como una «diosa» que ilumina los corazones.
Al término de la gala, las presentadoras hicieron un llamado a películas que «empujen» a la reflexión y enseñen lecciones del pasado para el presente. «Por mucho que algunos se empeñen, no es lo mismo propaganda que conocimiento histórico, no es lo mismo respeto a los derechos humanos y democracia que dictadura», comentó Toni Acosta, mientras que Silvia Abril pidió un aplauso fuerte que «se escuche hasta en Palestina».

