
MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) – El Gobierno ha llegado a un acuerdo con el Ejecutivo francés por el cual se invitará a un ministro galo a participar en reuniones ‘ad hoc’ y no al Consejo de Ministros como tal. Esta decisión busca solventar el principal escollo para conseguir la ratificación en las Cortes del Tratado de Amistad con Francia, suscrito en enero de 2023 y que el Congreso tumbó el año pasado, han explicado fuentes diplomáticas.
El Consejo de Ministros acordó el pasado martes la remisión a las Cortes para su tramitación urgente del Tratado de Amistad tras haber llegado a un «acuerdo administrativo» con Francia en relación con el artículo 2.4 del mismo.
Dicho artículo contemplaba que «un miembro del Gobierno de una de las partes será invitado al Consejo de Ministros de la otra parte, al menos una vez cada tres meses y por rotación». El Partido Popular (PP) se había aferrado a este punto tanto para avanzar en el Senado un recurso previo de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, del cual el alto tribunal se terminó inhibiendo en diciembre, como para tumbar el tratado en el Congreso el 14 de mayo con apoyo de Vox y la abstención de Junts y Podemos.
Según informó Moncloa el martes, el 6 y 10 de abril se produjo un «intercambio de cartas» entre los ministros de Exteriores de ambos países que permitió llegar a un «acuerdo interpretativo» del artículo 2.4, lo que obligaba al Consejo de Ministros a remitir a las Cortes el Tratado.
Concretamente, el acuerdo interpretativo estipula que «cuando se dirija dicha invitación, tendrá por objeto la participación en una reunión distinta, al margen del Consejo de Ministros», es decir, será una reunión ‘ad hoc’.
Acuerdo Similar con Alemania e Italia
«Esta reunión simbólica tiene por objeto ilustrar la calidad y el nivel de ambición de la relación bilateral» entre España y Francia, subrayan las fuentes, recordando que los tratados que el país vecino tiene con Alemania o con Italia también incluyen «disposiciones similares». La modalidad de reunión se fija «en función de las preferencias y prácticas institucionales» de cada socio.
En este sentido, las fuentes insisten en que «esta disposición no menoscaba en modo alguno la soberanía de España o de Francia, ya que el miembro del Gobierno del país invitado a una reunión ad hoc mantendrá con los miembros del Gobierno del país anfitrión meras consultas y no participará en la toma de decisiones».
Ahora se espera ver si el acuerdo alcanzado solventa las dudas que tenía el PP respecto al Tratado. Una vez que el texto sea admitido por la Mesa del Congreso, lo que se prevé para este martes, comenzarán a correr los plazos de enmiendas, que al tramitarse por urgencia se reducirán a la mitad, y lo mismo ocurrirá en el Senado.

