ZARAGOZA, 18 de septiembre de 2025 (EUROPA PRESS) – El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha responsabilizado al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) por la aparición de humedades en el soporte actual de las pinturas murales del Monasterio de Sijena. Según Olloqui, esta situación representa «una afección más grave, sin duda alguna», que el eventual traslado de las obras a su lugar de origen, lo cual debe llevarse a cabo con «urgencia» y «acelerar» debido a una «desatención evidente» que requiere corrección.
Las humedades son más graves que el traslado
Las humedades se han manifestado en la esquina de una de las arcadas que sostienen este conjunto mural y han sido detectadas gracias al «trabajo exhaustivo» realizado por un equipo técnico «nacional e internacional» enviado por el Gobierno aragonés al MNAC en julio. Este equipo llevó a cabo un levantamiento fotográfico para determinar la situación química y física de las pinturas, revelando la presencia de las humedades.
En rueda de prensa, Olloqui destacó que la aparición de estas humedades demuestra que las afirmaciones del MNAC sobre su «máxima preocupación» por la conservación de las pinturas no están respaldadas por «la minuciosidad de los trabajos» que serían necesarios.
Críticas a las instituciones catalanas
El director general afirmó: «Las humedades son una afección más grave sobre ese conjunto mural que un traslado. Es una obviedad». Además, aseguró que la falta de interés del MNAC en la conservación se traduce en un aumento de la urgencia de traslado, ya que, si realmente estuvieran tan pendientes, no habrían ocurrido estas humedades. Esto, a su juicio, apoya el cronograma del Gobierno de Aragón para el regreso de las obras a su emplazamiento original.
Olloqui afirmó que «con toda seguridad», estas humedades aparecieron después de la instalación de las pinturas en la sala 16 del MNAC y que eran desconocidas para el propio museo. Explicó que, de haber existido previamente, habrían tenido que ser detectadas en los movimientos anteriores, lo que implicaría una responsabilidad por parte del MNAC.
El director también afirmó que es «lógico» que no haya habido un «interés suficiente» en la conservación por parte de las instituciones catalanas, ya que estas pinturas «son patrimonio de todos los aragoneses». Remarcó que el conjunto mural solo puede comprenderse en el lugar para el que fue creado, el Monasterio de Sijena, donde podrá alcanzar su «máxima expresión».
Afirmaciones sobre la fortaleza de las pinturas
En relación a la situación de las pinturas, Olloqui emplazó a «los próximos días» para conocer las conclusiones del trabajo técnico realizado. Aunque resaltó que no hay afectación irreversible sobre las pinturas, afirmó que la aparición de humedades indica deficiencias en la conservación, pero también ratifica la fortaleza necesaria para un posible traslado.
Más aún, Olloqui descartó que la aparición de humedades afecte al traslado, ya que no se prevé ningún riesgo irreversible, subrayando que la capacidad técnica actual permite trasladar obras con precisión, incluso a grandes distancias.
Próximos pasos y contexto político
El Gobierno de Aragón seguirá trabajando «incansablemente» en la vía jurídica para lograr el regreso de las pinturas. Olloqui se mostró atento a la decisión de la jueza de Huesca, que debe pronunciarse sobre el cronograma a seguir. También abordó la propuesta de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona de realizar un simposio internacional sobre el retorno de las pinturas a Sijena, considerándola «extemporánea».
El director general concluyó afirmando que en España existe una «enorme simpatía» hacia las aspiraciones aragonesas de ejercer sus «derechos culturales», sintiendo también que en Cataluña podría haber una «mayoría silenciosa» que entiende la necesidad de respetar los derechos culturales de los aragoneses.

