MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
El Partido Popular (PP) busca modificar la reforma constitucional actualmente en trámite en el Congreso para que la isla de Formentera cuente con su propio senador. Además, persigue que en la Constitución se mantenga la denominación «Ibiza» en castellano, en lugar de la propuesta «Eivissa» del Parlamento balear.
Esta reforma constitucional fue enviada por la cámara autonómica al Congreso en 2018 para que Formentera disponga de un escaño propio en el Senado, al igual que las restantes islas baleares y canarias, evitando compartir la circunscripción con Ibiza, como ocurre hasta ahora.
A pesar de haber pasado por tres legislaturas en el Congreso sin ser debatida, el PSOE y Sumar están decididos a culminar la reforma en esta ocasión, dado que se trata de una norma con un único artículo y, por lo tanto, puede ser tramitada con mayor rapidez.
ESPERANDO DESDE 2018
El texto fue considerado por el Pleno del Congreso en febrero con el respaldo de la mayoría absoluta (176 votos), frente a la abstención del PP y el voto en contra de Vox. Actualmente, se ha solicitado tramitar la reforma «en lectura única», lo que permitiría abordar todos los debates en un único Pleno sin pasar por ponencia ni comisión. Este procedimiento exprés se votará la próxima semana.
La redacción planteada desde Baleares utiliza el término «Eivissa» en catalán, mientras que el PP ha presentado una enmienda para que la Constitución mantenga el nombre de «Ibiza» en castellano. Esta es la única modificación que propone el partido, según consta en su paquete de enmiendas registradas en el Congreso.
En su planteamiento, el PP justifica el cambio por una «mejora técnica», argumentando que el topónimo oficial de la isla por parte del Estado es «Ibiza», tanto en el Registro de Entidades Locales del Ministerio de Política Territorial como en la circunscripción electoral. Incluir «Eivissa» en la Constitución podría generar inseguridad jurídica, advierten.
Por su parte, Vox también ha rechazado el uso del catalán, al que se refiere como «lengua regional». Sin embargo, va más allá y pretende derogar toda la reforma, presentando tres enmiendas de supresión relacionadas con las diferentes partes que componen la norma: exposición de motivos, artículo único y disposición adicional.
EL VOTO DEL PP, IMPRESCINDIBLE
Aprobar esta reforma constitucional requiere el voto favorable de al menos tres quintas partes del Congreso (210 diputados) y del Senado, lo que hace imprescindible contar con el apoyo del PP, que es el partido mayoritario en ambas cámaras.
Hasta la fecha, la Constitución de 1978, la más longeva de la historia de España, se ha reformado en tres ocasiones: en 1992, para permitir la participación de extranjeros en elecciones municipales; en 2011, para introducir el principio de estabilidad presupuestaria; y en 2024, para eliminar el término «disminuido» y sustituirlo por «persona con discapacidad».

