
– Matias Chiofalo – Archivo
MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) – El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha archivado la investigación interna abierta tras el incidente ocurrido con tres visitantes que portaban banderas de Israel y estrellas de David en sus instalaciones el pasado 14 de febrero de 2026. Al respecto, se ha determinado que «no existen indicios de conductas que justifiquen la apertura de un expediente disciplinario, ni irregularidades en la actuación del personal propio ni del servicio de seguridad externo».
Este pronunciamiento fue en respuesta a una pregunta formulada por el Partido Popular (PP) sobre las responsabilidades de los profesionales que «hostigaron y expulsaron a los turistas» y si la pinacoteca contaba con «información suficiente para esclarecer qué hechos acaecieron y por qué motivos».
De acuerdo con el Ejecutivo, el Área de Seguridad del Museo elaboró un informe preliminar el 25 de febrero y, un día después, la institución acordó abrir un período de información previa conforme a la Ley del Procedimiento Administrativo Común.
Una vez finalizado este proceso, el 2 de marzo de 2026, y tras analizar los informes y testimonios recopilados, se concluyó que no existen conductas que justifiquen la apertura de un expediente disciplinario y que tampoco hay irregularidades en la actuación del personal propio ni del servicio de seguridad externo. Por ende, se acordó archivar las actuaciones al no apreciarse pruebas de una posible infracción.
El incidente se hizo conocido gracias a un vídeo compartido por la organización Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), donde se observa a un vigilante de seguridad instar a tres mujeres con banderas israelíes a marcharse o a ocultar sus símbolos, argumentando que «hay público que se está molestando».
El Reina Sofía, en un comunicado, ha manifestado de forma «inequívoca» su compromiso con la igualdad, la libertad religiosa y la tolerancia cero frente a cualquier tipo de violencia o discriminación relacionada con el antisemitismo. Además, la pinacoteca defendió que su personal está «altamente» cualificado en materia de derechos fundamentales, gestión de conflictos y prevención de cualquier tipo de discriminación.

