OVIEDO, 12 sep. (EUROPA PRESS) – El Sindicato Médico Profesional de Asturias (Simpa) ha anunciado que aprovechará la movilización nacional programada para el 3 de octubre, en la que se exigirá un estatuto propio para los médicos acompañado de una huelga, para reclamar diversas mejoras en el ámbito del Principado de Asturias.
En una rueda de prensa celebrada en la sede del Simpa en Oviedo, el secretario general de la organización, José Antonio Vidal Sánchez, destacó la importancia de que los profesionales de la salud se unan a esta movilización para luchar por sus derechos a nivel autonómico. Actualmente, han formalizado la convocatoria de huelga del 3 de octubre y esperan que el Principado de Asturias les convoque para negociar los servicios mínimos.
Esta huelga está dirigida a unos 4.000 profesionales en Asturias y servirá para que la administración asturiana escuche demandas en torno a aspectos retributivos, como la recuperación de la paga extra de 2010, y cambios organizativos, tales como la modificación del «infame» sistema de guardias, así como ajustes en los cómputos para jubilaciones y la movilidad forzosa.
Un tema adicional que abordó Vidal fue la preocupación por el uso de los médicos residentes como «mano de obra barata».
Brecha por Exclusividad
Vidal también exigió al Principado que se elimine la «brecha por exclusividad». Explicó que los profesionales que laboran en la sanidad pública asturiana y que también trabajan en el sector privado perciben salarios más bajos por realizar la misma labor.
De manera concreta, enfatizó que los médicos que cumplen con su horario en el sistema público y deciden trabajar de forma privada reciben de la administración asturiana 1.026 euros menos que sus compañeros en el sistema público. «Se trata de una discriminación», afirmó Vidal, subrayando que ambos grupos tienen el mismo horario. «Lo que decimos es que a igual trabajo, igual salario», añadió.
Movilización Nacional
La huelga del 3 de octubre está convocada en toda España, liderada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA). Desde el Simpa, se indica que el objetivo es la unidad para no solo rechazar el proyecto de un estatuto marco, sino también para exigir un nuevo estatuto propio, exclusivo para médicos y facultativos.
Según los organizadores, esta movilización representa una «oportunidad histórica» y se oponen a ser mezclados con otras especialidades. «Las diferencias son claras, tanto en responsabilidad como en formación», argumentó Vidal. Un médico de la sanidad pública dedica once años a su formación —seis años de grado y cinco de especialidad— y enfatizó que no puede ser equiparado a profesiones como fisioterapeutas o enfermeras, independientemente de los másteres que obtenga.

