El tiempo de espera en las urgencias de Catalunya fue de unos 47 minutos de media en 2025, lo que representa un aumento de dos minutos en comparación con el año anterior, cuando se situaba en torno a los 45 minutos. Estos datos son proporcionados por la Conselleria de Salud de la Generalitat.
Variación del Tiempo de Espera a lo Largo de la Última Década
Según la información divulgada por Rac1, el tiempo de espera ha fluctuado a lo largo de los últimos diez años. En 2023, la media era de unos 50 minutos; en 2022, unos 51 minutos; en 2021, 45 minutos; en 2020, 47 minutos; en 2019, 63 minutos; en 2018, 59 minutos; en 2017, 56 minutos; en 2016, 57 minutos; y en 2015, 55 minutos.
Análisis Mensual del Tiempo de Espera
En el caso de diciembre de 2025, la media de tiempo de espera en urgencias alcanzó los 52 minutos. Esto contrasta notablemente con los 45 minutos de media observados en septiembre, agosto, mayo, abril y marzo. El máximo se registró en enero, con una media de 53 minutos.
Esperas en la Ciudad de Barcelona
En Barcelona, la espera media en urgencias se eleva hasta los 67 minutos, lo que representa 20 minutos más que la media catalana. Los médicos estiman que en emergencias que no son de extrema gravedad, el tiempo de espera puede llegar a ser de dos horas, con algunos casos que alcanzan entre 6 y 7 horas. El centro con mayor tiempo de espera es el Hospital del Mar, donde la media es de 111 minutos.
Críticas a las Estadísticas Oficiales
Pep Serra, vicepresidente del sindicato Metges de Catalunya, ha criticado que las cifras oficiales no estén desagregadas por nivel de gravedad. “Las urgencias no son todas iguales. No es lo mismo un infarto que un constipado o una herida leve. Si lo mezclamos todo en un mismo saco, la media nos dice muy poco”, afirmó.
Impacto del Turismo en las Urgencias
Serra también destacó que existen zonas específicas que siempre están tensionadas, mencionando el impacto del turismo en determinadas áreas durante el verano. Alertó que, dado que estas situaciones son transitorias, se carece de la dotación necesaria de recursos sanitarios “ni cuando toca”.

