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MADRID, 15 Abr. (EDIZIONES) – Hoy en día, en torno al 1 % de la población puede sufrir psicosis. La esquizofrenia es el trastorno mental más grave que, por desgracia, conlleva numerosos estigmas y dificultades en el día a día, impactando seriamente en las personas que lo padecen.
Juan (nombre ficticio) tiene 37 años, y desde los 31, momento en el que debutó su enfermedad, su vida ha cambiado totalmente. Ha tenido dos brotes psicóticos en toda su vida, y en el segundo prendió fuego a un coche. Posteriormente, le internaron en un hospital, pero ahora está estable, con su medicación, y aunque sigue teniendo algunos síntomas de manía persecutoria, nos confiesa que está mejor.
En su caso, no tiene antecedentes familiares de esquizofrenia, algo habitual en esta enfermedad, pero él fumaba marihuana, un factor externo y en muchos casos desencadenante si tienes la predisposición a padecer la enfermedad, algo que él desconocía. El impacto de la esquizofrenia ha sido enorme en su vida. Antes era maestro y tenía su independencia, pero ahora vive con sus padres y le incomoda no poder trabajar.
«Ha sido un cambio muy grande. No me escondo, soy transparente y digo que tengo esquizofrenia, no me importa. Ahora bien, hoy en día es difícil tener pareja en mi situación, ya que la gente piensa que eres peligroso. Cuando eres enfermo mental, por un lado, la gente se separa un poco de ti, pero tú también te separas de la gente. A nivel de las relaciones sociales y de pareja, la esquizofrenia influye muchísimo», nos cuenta este paciente.
Un trastorno mental grave
El objetivo de este reportaje es desestigmatizar y comprender mejor esta enfermedad, que tanto impacta en la vida de las personas que lo padecen. Para ello, entrevistamos a Luis Gutiérrez Rojas, vocal de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM). Nos cuenta que la esquizofrenia es un trastorno mental grave, caracterizado por brotes psicóticos de repetición. «Los brotes psicóticos son episodios en los que hay dos síntomas: ideas autorreferenciales y alucinaciones», precisa.
En concreto, explica que en las ideas autorreferenciales el paciente tiene delirios o ideas fuera de la realidad, normalmente de persecución; por ejemplo, sienten que alguien les habla a través de la televisión, y presentan ideas de persecución o paranoides. Luego están las alucinaciones, que suelen ser menos frecuentes, generalmente auditivas, en las que piensan que alguien les está atacando o les lanzan mensajes de amenaza.
En estos casos, según prosigue este psiquiatra, una persona que está bien puede de repente descompensarse ante un brote psicótico y perder el contacto con la realidad, lo que lleva a fenómenos como los que hemos comentado. «Percibimos que se ponen tensos, angustian, o tienen un comportamiento raro o agresivo, fruto de estos síntomas que la persona no sabe manejar», apunta el doctor Gutiérrez Rojas.
La importancia de la empatía: ¿Qué harías tú en su situación?
El doctor destaca la importancia de la empatía hacia las personas con esquizofrenia, ya que pueden actuar de manera extraña porque no comprenden lo que les está pasando. «¿Cómo actuarías tú si de repente unas voces en tu cabeza comentan lo que estás haciendo o bien te critican, o piensas que alguien te persigue por la calle?», subraya este portavoz de la SEPSM.
Por ello, este reputado psiquiatra pide que se desestigmatice la esquizofrenia y la idea de que estos pacientes son peligrosos o agresivos: «Es necesaria la empatía porque es raro que una persona con un brote psicótico le haga daño a otro. De hecho, la inmensa mayoría de las personas que cometen actos delictivos no tienen esquizofrenia. Ahora hay muchos tratamientos para evitar recaídas», añade.
El trastorno psicótico más severo
El vocal de la SEPSM nos explica que la esquizofrenia es el trastorno psicótico más severo y que presenta brotes más intensos, a menudo acompañados de otros síntomas, especialmente entre los episodios. La ‘sintomatología negativa’ es aquella que ocurre entre brote y brote, donde el paciente se siente apagado, aislado o ap
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