TOLEDO, 15 de septiembre. (EUROPA PRESS) – El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su preocupación sobre la situación actual de la política nacional, la cual ha calificado como un «barrizal premeditado». Durante un evento en Toledo, García-Page criticó que en lugar de abordar los problemas de fondo, los discursos políticos se centran en quién es responsable, lo que fomenta un ambiente de conflicto continuado.
“Cuando aparece un chorizo que se lleva dinero a su casa, lo que se empieza a ver es sobre todo quién es el medio que lo publica y que contribuye al barro o al fango», advirtió el presidente durante la presentación del Instituto Regional de Seguridad y Salud Laboral.
Protestas y cancelación de la Vuelta Ciclista
García-Page no escatimó en hacer referencia a las recientes protestas propalestinas que llevaron a la cancelación de la última etapa de la Vuelta a España 2025 en el centro de Madrid. «Se plantea una ruptura, como se planteó ayer, de la Vuelta Ciclista. Lo más triste de todo esto es la escalada impresionante de barro que le echan unos y otros», lamentó.
Expresando su indignación, García-Page subrayó que «me molesta muchísimo lo que está pasando en esa parte del mundo. Es una atrocidad lo que sucede en Gaza. Pero lo que no puede ser es que en España, cualquier cosa, incluso cuando se está hablando de vidas humanas, se convierta en puro barro».
Un llamado a la moral y la responsabilidad
El presidente regional afirmó que la situación actual ha llevado a las instituciones autonómicas a trabajar diariamente para mantener la moral, dado que «lo que esperamos de la política nacional se acerca al cero». Así, García-Page destacó que las soluciones desde el ámbito nacional son cada vez más escasas y la política se ha convertido en un mero «puro barro».
No sorprende, según García-Page, que esta situación esté causando un creciente hartazgo en la sociedad española. Este descontento, advirtió, resulta «tristísimo» porque beneficia a aquellos partidos que no solo obstaculizan la convivencia, sino que representan una ruptura total del modelo de convivencia del país.
“Me duele, pero nosotros no podemos dejar de hacer lo que estamos haciendo. Intentar ofrecer soluciones y además no cejar en el intento de seguir exigiendo responsabilidades», concluyó García-Page, reafirmando su compromiso ante la ciudadanía.

