Cádiz, 7 Nov. (EUROPA PRESS) – Agentes de la Policía Nacional han llevado a cabo una operación contra el tráfico de drogas a gran escala que se desarrollaba a través del tramo navegable del río Guadalete, en la provincia de Cádiz. En esta operación se han intervenido 2.000 kilogramos de hachís, un arma de guerra tipo AK-47 con cargador municionado y dos vehículos todoterreno robados utilizados para el transporte de la sustancia estupefaciente. Como resultado de estos hechos, ha sido detenida una persona natural de Jerez.
Incremento en la actividad criminal
Según ha explicado la Policía Nacional en una nota, durante las últimas semanas los investigadores habían detectado un incremento en la actividad delictiva en esta zona. Embarcaciones neumáticas de entre seis y ocho metros de eslora, equipadas con uno o dos motores, eran utilizadas para navegar el río hasta el mar y encontrarse en aguas abiertas con las denominadas Embarcaciones de Alta Velocidad (EAV), cargadas con grandes cantidades de droga, principalmente hachís y, en algunos casos, cocaína.
Trasbordo y distribución de la droga
Tras realizar el trasbordo de la mercancía en alta mar, las embarcaciones tipo goma regresaban por el río para alijar la droga en sus orillas. Posteriormente, esta era transportada en vehículos todoterreno 4×4 hasta las denominadas ‘guarderías’ o ‘caletas’, donde era almacenada antes de su distribución por España y otros países europeos.
Operativo policial
La Policía, al tener conocimiento de este ‘modus operandi’, estableció un amplio dispositivo la noche del 1 al 2 de noviembre con el objetivo de detectar embarcaciones sospechosas que pudieran salir o regresar por el cauce del río Guadalete.
Detección de embarcaciones
Así, sobre las 3:00 horas del 2 de noviembre, los agentes detectaron tres embarcaciones neumáticas subiendo el río, cargadas con fardos presumiblemente de hachís, así como dos vehículos todoterreno que se dirigían hacia una zona de alijo. Tras el desembarco de la droga, los agentes siguieron a los vehículos hasta una finca situada en Jerez, identificada como ‘guardería’ de la droga, y otra finca donde se ocultaban los 4×4, que resultaron ser vehículos sustraídos.
Intervención y detención
Con la correspondiente autorización judicial del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Jerez, se practicaron entradas y registros en ambas fincas. Se logró intervenir 2.000 kilogramos de hachís, un fusil de asalto AK-47 con su cargador municionado y dos vehículos Land Cruiser robados. Estos últimos contaban con un sistema instalado de extintores que expulsa polvo, diseñado para dificultar la persecución policial durante las fugas.
Finalmente, como resultado de esta intensa operación, ha sido detenido un hombre de Jerez de la Frontera, quien fue trasladado a los calabozos de la Comisaría de Jerez.

