Zaragoza, 5 de enero de 2026 (EUROPA PRESS) – La incidencia de la gripe en Aragón continúa descendiendo en la primera semana de 2026. En concreto, se sitúa en 100,7 casos por 100.000 habitantes en el conjunto de la comunidad autónoma, en la semana epidemiológica uno, que abarca desde el 29 de diciembre de 2025 hasta el 4 de enero de 2026.
Por provincias, la incidencia presenta distintos valores: en Huesca se registran 151,1 casos por 100.000 habitantes; en Zaragoza, 91,5 casos; y en Teruel, 83,0 casos por 100.000 habitantes, según los datos correspondientes a la semana analizada.
En comparación, la semana epidemiológica anterior (semana 52) mostró una incidencia de 127,2 casos por 100.000 habitantes en Aragón. Por provincias, esta fue de 172,6 casos por 100.000 habitantes en Huesca, de 113,5 en Zaragoza, y de 149,8 en Teruel. Por lo tanto, se ha producido un nuevo descenso generalizado.
Se Mantiene el Nivel 2 de Riesgo
En la actualidad, las tres provincias aragonesas se encuentran en nivel 2 de riesgo, de acuerdo con el protocolo de escenarios de riesgo y recomendaciones frente a la gripe del Gobierno de Aragón. Este nivel implica un refuerzo de las medidas preventivas, especialmente en lo que respecta a la vacunación, en un contexto marcado por el incremento de encuentros sociales y familiares típicos de estas fechas.
Además, sigue vigente la orden del consejero de Sanidad, José Luis Bancalero Flores, publicada el 26 de noviembre de 2025 en el Boletín Oficial de Aragón, relativa al uso de mascarillas. En este contexto, el uso de mascarilla es obligatorio para los profesionales de centros sanitarios y sociosanitarios, y altamente recomendable para los usuarios. Para la población en general, se sugiere su uso en espacios cerrados con aglomeración de personas.
La vacunación se mantiene como una de las principales herramientas para prevenir complicaciones y reducir los ingresos hospitalarios asociados a la gripe, especialmente en personas con factores de riesgo. Se recomienda también mantener medidas básicas de prevención, como la correcta higiene de manos, el uso de mascarilla en caso de síntomas respiratorios, la adecuada ventilación de los espacios cerrados y la reducción de contactos sociales cuando sea posible, con el objetivo de proteger a las personas más vulnerables.

