El Gobierno regional de Murcia ha anunciado la implementación de una nueva Orden de Vedas de pesca fluvial que regulará esta actividad en la región durante los próximos tres años. Este cambio tiene como objetivo garantizar una práctica deportiva que sea compatible con la conservación de los ecosistemas acuáticos.
Una de las principales novedades de esta normativa es la incorporación de la especie boga de río a la modalidad de captura y suelta en toda la región. Esta medida promoverá la devolución inmediata de los ejemplares que sean capturados al agua, favoreciendo así la conservación de las poblaciones piscícolas.
La nueva orden entrará en vigor antes de agosto de 2026, fecha en la que expira la normativa actual. Establecerá los periodos, zonas y condiciones específicas para poder desarrollar la pesca fluvial en los ríos y embalses de la comunidad autónoma. El texto mantendrá una vigencia máxima de tres años, alineándose con la orden aprobada en 2023, y busca consolidar un modelo de gestión que combine la práctica deportiva con la protección del medio natural.
El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, hizo pública esta información durante una visita institucional en Cehegín, donde estuvo acompañado por la alcaldesa del municipio, Alicia del Amor. Según Vázquez, «la pesca fluvial forma parte de la tradición de muchos municipios de la región, y nuestra responsabilidad es garantizar que pueda seguir practicándose de manera compatible con la conservación del medio natural y de las especies que habitan nuestros ríos y embalses».
Entre las principales medidas incluidas en la nueva orden se destaca el refuerzo de la protección de las especies autóctonas. En esta línea, tanto el barbo gitano como la boga de río solo podrán ser pescados bajo la modalidad de captura y suelta en todas las masas de agua de la región. Esto implica que los ejemplares capturados deberán ser devueltos inmediatamente al agua, en perfectas condiciones, para evitar daños que comprometan su supervivencia.
Como resultado de esta medida, la normativa eliminará las tallas mínimas de captura para ambas especies, promoviendo así una pesca sin muerte. «Con este tipo de decisiones avanzamos hacia una pesca más sostenible y responsable, que permite disfrutar de esta actividad deportiva sin poner en riesgo la biodiversidad de nuestros ecosistemas acuáticos», señala Vázquez.
La normativa también regulará la gestión de especies exóticas invasoras presentes en los ríos y embalses de la región. En estos casos, los ejemplares capturados no podrán ser devueltos al agua, con el objetivo de evitar su propagación y proteger a las especies autóctonas. Entre estas especies se encuentra el cangrejo rojo, cuya captura podrá realizarse durante todo el año sin limitación de cupo ni tamaño.
Otra de las novedades de la orden afecta al coto de pesca de El Cenajo, donde se modifican los tramos existentes. En concreto, se mantendrá un tramo con muerte entre la Poza del Gaviñón y la piscifactoría, mientras que el resto del coto pasará a configurarse como un tramo deportivo reservado para pescadores federados.
Asimismo, la normativa introduce ajustes en determinadas zonas de embalses de la región con el fin de reforzar la protección de la fauna silvestre. En particular, se amplían las áreas vedadas para la pesca en los embalses del Argos y de Los Rodeos, debido a la presencia de especies protegidas de aves, especialmente ardeidas y aguilucho lagunero, que utilizan estos espacios como zonas de reproducción y refugio.
Vázquez ha manifestado que «la nueva Orden de Vedas se apoya en criterios técnicos y científicos para garantizar una gestión responsable de los recursos piscícolas y preservar el equilibrio de nuestros ecosistemas fluviales». La propuesta normativa fue presentada previamente en el Consejo Asesor de Caza y Pesca Fluvial, donde recibió el respaldo necesario para continuar su tramitación.
RECUPERACIÓN DE VARIOS PUNTOS DE PESCA
Durante su visita a Cehegín, el consejero también verificó los resultados de los trabajos realizados recientemente en el embalse de Argos para retirar residuos vegetales que dificultaban la práctica de la pesca y reparar el camino de acceso. Las lluvias torrenciales registradas en la zona habían provocado la acumulación de grandes cantidades de cañas y restos vegetales en las orillas, así como el deterioro del camino, lo que impedía el acceso a algunos de los puestos de pesca más utilizados por los aficionados. En total, se han retirado 300 toneladas de cañas y otros residuos.
Ante esta situación, la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática llevó a cabo una actuación específica para retirar estos residuos y recuperar las zonas de pesca, mejorando al mismo tiempo el estado ambiental del embalse. Los trabajos se centraron principalmente en la margen izquierda del embalse y consistieron en la retirada de los restos acumulados mediante maquinaria y la colaboración de pescadores, socios de la Federación de Pesca de la Región de Murcia, que participaron en las labores manuales de extracción. Posteriormente, el material fue trasladado a un centro autorizado para su correcta gestión.
La actuación contó con un presupuesto de 14.652 euros y ha permitido recuperar varios puestos de pesca que se encontraban inutilizados, facilitando nuevamente la práctica de esta actividad en uno de los espacios más frecuentados por los pescadores de la región.
