La directora de Regulación de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (Aelec), Marta Castro, ha insistido en que todas las culpas del apagón eléctrico del pasado 28 de abril recaen sobre Red Eléctrica (REE), a quien considera «el único responsable». Según su opinión, el incidente se debió a un fallo en el control de tensión, provocado por «no tener acoplada la suficiente capacidad síncrona en el sistema».
Declaraciones ante el Senado
Castro aseguró en su comparecencia ante la Comisión de Investigación del Senado que «aquí, lamentablemente, solamente hay un responsable, y ese responsable es el que tiene que garantizar la seguridad de suministro de este país», refiriéndose a Red Eléctrica. Consideró que esta empresa cuenta con todas las herramientas técnicas y legales para ejercer sus funciones, pero que, según ella, durante los días 27 y 28 de abril falló al no prever las necesidades de capacidad síncrona, lo que llevó al «cero eléctrico».
En sus declaraciones, destacó que «Red Eléctrica tenía un problema como un elefante ese día y contaba con una hormiga para resolverlo. Y eso es una realidad». Recalcó que no se trataba de cuántos megavatios salieron o cuántos se perdieron, sino que la falta de previsión también constituye un incumplimiento.
«Una muerte anunciada»
Durante su intervención, Castro advirtió que los días previos al apagón ya se había anticipado una crisis, definiendo la situación como «una muerte anunciada». Mencionó que los días 16, 22 y 24 de abril se habían registrado «importantes» incrementos de tensión en la red de transporte eléctrica, con avisos e incidencias reportadas por empresas como FCC, Repsol y Adif.
Asimismo, señaló que los datos históricos de los últimos años permitían prever que abril es un mes que «ya de forma estructural y no coyuntural» presenta problemas en el nivel de tensión. Castro afirmó que el apagón del 28 de abril era algo que «se veía venir» y añadió que Red Eléctrica ya había manifestado en años anteriores que no contaba con las herramientas suficientes para garantizar el control de tensión.
Al respecto, estimó que el sistema eléctrico «estaba cogido con alfileres», y que ante la primera contingencia se produjo el colapso, defendiendo que las protecciones en algunas centrales se activaron debido a la irregularidad en el nivel de fluctuación de tensión.
Las centrales operaron «con total normalidad»
Castro también defendió que todas las centrales de los asociados a Aelec «funcionaron ese día con total normalidad» y cumplieron con todos los protocolos exigidos. Esto lo hizo en respuesta a las acusaciones de Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, quien criticó a las empresas eléctricas por su «mala gestión» durante el apagón.
«Ante posibles incumplimientos y disparos indebidos, la CNMC ya ha solicitado los datos y se ha acreditado el cumplimiento, tanto del control de tensión como de otros aspectos. Por lo tanto, puedo afirmar que las centrales operaron con toda normalidad», concluyó Castro.
Finalmente, abordó el señalamiento específico de Corredor, quien mencionó que la planta de origen del apagón había tenido un fallo en 2024 debido a un «experimento». Castro enfatizó que «los experimentos, en el laboratorio», y que una desconexión en una central en Badajoz, Cuenca o Sevilla no podía ser la causa de un apagón en un sistema eléctrico.

