BILBAO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) – Los primeros lenguados que se críen en el parque acuícola que el Gobierno Vasco promoverá en las instalaciones de la antigua central de Lemoiz (Bizkaia) llegarán al mercado en torno a 2030. Este ambicioso proyecto contempla una inversión global estimada de 170 millones de euros en los próximos diez años, con la creación de cerca de 200 puestos de trabajo en perfiles vinculados a investigación y desarrollo, áreas técnicas, gestión y servicios auxiliares, y una capacidad productiva de alrededor de 3.000 toneladas anuales.
El Lehendakari, Imanol Pradales, acompañado por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, presentó este lunes el desarrollo del parque acuícola. Esta iniciativa se define como «estratégica», permitiendo reforzar el sector alimentario de Euskadi mediante la incorporación de nuevos modelos productivos basados en la acuicultura.
Este avance se enmarca dentro de la apuesta del Gobierno Vasco por diversificar y modernizar el sector alimentario, integrando la acuicultura como una actividad que aporta estabilidad, innovación y valor añadido en un contexto global, caracterizado por el aumento de la demanda de proteínas de origen animal y la necesidad de modelos de producción más sostenibles.
Un proyecto con ambición internacional
Imanol Pradales ha subrayado que este proyecto aspira a ser un «referente a nivel internacional, que unirá I+D+i, talento y la tecnología más avanzada, de manera sostenible tanto económica como social y medioambientalmente». Esta iniciativa representa un compromiso de inversión público-privada de más de 170 millones de euros durante la próxima década.
El Lehendakari destacó que Euskadi «se alinea, una vez más, con los países más avanzados que reutilizan grandes infraestructuras industriales o energéticas en desuso, como plataformas petroleras, aprovechando su acceso al mar para actividades acuícolas». Además, enfatizó la importancia del Pacto por el Océano de Europa, que posiciona la economía azul como un sector clave para la soberanía alimentaria, la descarbonización y la protección de la biodiversidad.
Oportunidades en la modernización del sector alimentario
Por su parte, Amaia Barredo ha resaltado que este proyecto «representa una oportunidad para avanzar en la modernización del sector alimentario, incorporando nuevas capacidades productivas y tecnológicas que refuercen su competitividad y capacidad de adaptación a los retos de futuro».
El desarrollo se basa en un proceso de planificación sostenido que ha incluido análisis técnicos, estudios de viabilidad y una consulta con el sector privado, según comentó la Consejería.
Condiciones óptimas para la acuicultura
Gracias a este trabajo, Lemoiz ha sido identificado como un emplazamiento «con condiciones óptimas para el desarrollo de actividades acuícolas», gracias tanto a sus infraestructuras existentes como por su acceso a agua de mar y disposición de espacio suficiente para proyectos de escala industrial, como el que desarrollará la empresa adjudicataria Aquacría Basordas.
Asimismo, el Departamento ha afirmado que este nuevo polo acuícola «fortalecerá la cadena de valor del sector alimentario vasco, ampliando las capacidades productivas y favoreciendo la incorporación de tecnologías avanzadas». La acuicultura se consolida como «una herramienta clave para incrementar la producción de pescado, aportar estabilidad al suministro y reforzar la competitividad de la industria alimentaria vasca».
El proyecto además permitirá generar sinergias con otros ámbitos estratégicos como la transformación alimentaria, la logística y la comercialización, contribuyendo a un modelo «más integrado, innovador y orientado al mercado».
Impacto económico y laboral
Desde un enfoque económico, se ha resaltado que la puesta en marcha de esta iniciativa tendrá un impacto «significativo» en la generación de empleo cualificado y en el activación de la actividad industrial y tecnológica asociada, con una previsión de cerca de 200 puestos de trabajo relacionados con I+D, áreas técnicas, gestión y servicios auxiliares.
El desafío de producir 3.000 toneladas anuales
El emplazamiento reúne las condiciones técnicas y ambientales necesarias para la cría de especies de alto valor añadido como el lenguado, con una capacidad productiva estimada en torno a 3.000 toneladas anuales. En este sentido, el papel de AZTI, centro tecnológico de referencia en el ámbito marino y alimentario, resulta fundamental para el desarrollo del proyecto.
AZTI aportará capacidades en áreas como la cría de lenguado, los sistemas de recirculación de agua (RAS), la nutrición, la sanidad y el bienestar animal, así como en la trazabilidad del producto.
El proyecto incluye una estrategia de desarrollo integral que contempla la generación de conocimiento e innovación en colaboración con centros tecnológicos, formación profesional y universidades; la creación de empleo cualificado durante la fase de construcción y operación de la planta; y el impulso de una red de proveedores locales relacionados con suministros, mantenimiento o servicios especializados.
El despliegue se realizará de forma progresiva en distintas fases, permitiendo acompasar la inversión y el crecimiento productivo. Este proyecto contempla una inversión global estimada de 170 millones de euros en tres fases de desarrollo a lo largo de diez años y ocupará una superficie total de 46.600 metros cuadrados.
Este enfoque permitirá «avanzar hacia un modelo productivo integral, competitivo y orientado hacia mercados internacionales, reforzando al mismo tiempo la seguridad alimentaria mediante sistemas de producción controlados y trazables».
El complejo integrará todas las fases del ciclo productivo, desde la eclosión y cría larvaria hasta el engorde y la preparación para su comercialización, apoyado en infraestructuras específicas como edificios de hatchery, nursery y engorde, así como instalaciones de transformación, tratamiento, logística y servicios auxiliares.
Además, se incorporará tecnología avanzada de recirculación de agua (RAS), que permitirá reutilizar hasta el 97% del recurso hídrico y garantizar la depuración de los efluentes, así como sistemas propios de I+D centrados en la mejora genética y reproductiva.
Se prevé que la primera fase inicie su construcción a partir de 2027, con un desarrollo inicial de tres años que permitirá iniciar la cría de los primeros lenguados en 2029, mientras que su llegada al mercado se estima en torno a 2030, en línea con los ciclos biológicos de la especie.
Uno de los elementos distintivos es la reutilización de las instalaciones de la antigua central de Lemoiz, transformando un espacio sin actividad en un activo productivo al servicio del sector y de la sociedad. Este proceso se ejecutará bajo criterios de sostenibilidad ambiental, eficiencia en el uso de recursos y adaptación a las normativas vigentes.
En este proceso de transformación, Azpilur Euskadi participa activamente, encargándose de realizar la adecuación del espacio y las instalaciones de la antigua central. Las primeras actuaciones ya comenzaron en febrero con la reparación del dique exterior, elemento clave para garantizar las condiciones operativas del futuro complejo, mientras que el inicio de la obra principal se prevé ejecutar lo antes posible en 2027.

