El PNV ha denunciado «la motivación política» que subyace en la huelga general convocada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde, que busca exigir un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio de 1.500 euros. Según el partido, los sindicatos al llamar a «paralizar el país» este martes «solo buscan generar ruido y mostrar una sensación de descontento social que no se acerca a la realidad». Además, han advertido que el derecho a la huelga «no ampara actos vandálicos y violentos».
En un comunicado, el PNV subraya que, como partido defensor de los derechos fundamentales, respeta el derecho a la huelga de la ciudadanía, pero también debe garantizar el respeto para quienes decidan no participar en ella. Resaltan que, a primera hora de la mañana, se han producido actos vandálicos que no son justificados por la convocatoria.
La formación jeltzale señala que tras la jornada de paro se oculta una «motivación política», ya que tanto la Comunidad Autónoma Vasca como la Comunidad Foral Navarra no cuentan con competencias para incrementar el SMI. «Es el Gobierno español, específicamente el Ministerio de Trabajo, quien posee la potestad para establecer y aumentar anualmente el SMI. Por ende, EAJ-PNV considera que quienes llaman a paralizar el país persiguen generar ruido y crear una sensación de descontento social que no refleja la realidad», afirman.
Defensa de un SMI propio
El PNV manifiesta que coincide en «la defensa de un salario mínimo digno para todas las personas», pero enfatiza que no tienen competencias para elevar el SMI y que prefieren «la vía de la negociación colectiva». Consideran que la prevalencia de los convenios autonómicos por encima de los estatales, una conquista de los jeltzales en Madrid, «abre la puerta a que la negociación colectiva sea vinculante y de aplicación directa, lo que facilitaría la consecución de un SMI propio en Euskadi».
Referente a los acuerdos alcanzados en 2023, el PNV menciona que junto a EH Bildu, PSE-EE y Elkarrekin Podemos, se logró el apoyo al aumento del SMI en el Parlamento Vasco, apostando también por la negociación entre patronal y sindicatos. Añadieron que el programa de Gobierno acordado por jeltzales y socialistas incluye «el compromiso de promover e impulsar la Mesa de Diálogo Social, respetando la autonomía de los agentes sociales, y que el acuerdo interprofesional recoja un salario mínimo de negociación colectiva adaptado a la realidad socioeconómica de Euskadi».
No obstante, el PNV critica a los sindicatos convocantes de la huelga por haber presentado una iniciativa legislativa al Parlamento Vasco, a sabiendas de que esta cámara no tiene competencias sobre el SMI. «Estos mismos sindicatos han llevado la reivindicación al Congreso, y las formaciones políticas, incluida EAJ-PNV, están en fase de negociación para lograr un SMI propio para la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra», añaden.
Sin razón de ser
Por todo lo anterior, el PNV sostiene que la huelga general «no tiene razón de ser» y recalca que la reivindicación tiene ya las vías abiertas para alcanzarse. Los jeltzales están convencidos de que, «más pronto que tarde», Euskadi contará con un SMI superior al del resto del Estado, aunque advierten que «no será gracias a las formas empleadas en el día de hoy».
Finalmente, el PNV se cuestiona si la huelga tiene como fin defender una reivindicación o si, por el contrario, busca utilizar políticamente un instrumento. Lamentan que «esta huelga, lejos de beneficiar a los trabajadores y las trabajadoras, les perjudica al intentar paralizar el país en un contexto de incertidumbre global».
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