
VITORIA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) – El lehendakari, Imanol Pradales, ha propuesto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un decálogo de medidas para hacer frente al impacto económico de la guerra en Oriente Medio. Entre las medidas propuestas se encuentran: la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica, una reducción «drástica» de los peajes al transporte y distribución que pagan las grandes industrias consumidoras de gas y electricidad, un incremento de las compensaciones por emisiones de CO2, y la reducción del IVA de la factura eléctrica del 21% al 5%.
Además, en una iniciativa conjunta con Canarias, Pradales ha solicitado al presidente del Gobierno central que convoque un foro de urgencia para coordinar medidas ante la situación derivada de este conflicto. Durante su intervención en el Parlamento Vasco, Pradales informó que muchas empresas en la reunión del Grupo para la Defensa Industrial, celebrada el miércoles, expresaron la necesidad de adoptar «urgentes» medidas para combatir el incremento de los costes energéticos debido a la guerra en Oriente Medio.
El lehendakari subrayó que también es esencial actuar para «proteger el bolsillo de las familias vascas». Anunció que el próximo martes, el Consejo de Gobierno vasco aprobará «un primer paquete de medidas relevantes», orientadas a la financiación de las empresas, la protección de las pymes, el refuerzo de la autonomía energética de Euskadi y la protección de los puestos de trabajo «por si este conflicto se alarga».
Asimismo, Pradales recalcó la importancia de que «otras instituciones» se impliquen en la búsqueda de soluciones en sus respectivos ámbitos competenciales, recordando que «lo que afecta a la limitación de la factura eléctrica para las industrias electrointensivas depende fundamentalmente del Gobierno español». Por ello, ha remitido al presidente, Pedro Sánchez, una carta solicitando «un decálogo de medidas que pueden ayudar a reducir la factura eléctrica, que ya está sufriendo aumentos muy importantes en las industrias electrointensivas de Euskadi».
Medidas Propuestas
Pradales ha detallado cuatro de las medidas incluidas en este decálogo, que ha calificado de «muy relevantes» y que ya se activaron «de alguna manera» al inicio de la guerra en Ucrania. Entre ellas destacan: la eliminación del impuesto del 7% a la generación eléctrica, una reducción «drástica» de los costes de peajes al transporte y distribución para las grandes industrias vascas que consumen gas y electricidad, y «una maximización de los importes que están ya permitidos por ley para los mecanismos de compensación por emisiones de CO2».
En este sentido, Pradales explicó que el Ministerio de Industria «tiene una capacidad de activar 600 millones de euros en compensaciones», mientras que «solo tiene una previsión de 240 millones de ayudas públicas». «Lo que le pedimos al Ministerio es que alcance los 600 millones, que por ley puede hacerlo», añadió.
Desde la perspectiva de las familias, plantea a Sánchez que se analice con urgencia la posibilidad de reducir el IVA del 21% de la factura eléctrica al 5%, como se hizo anteriormente en el contexto de la guerra de Ucrania.
Propuesta Conjunta con Canarias
Al margen del decálogo propuesto en nombre del Gobierno Vasco, Pradales ha enviado al presidente del Gobierno una propuesta conjunta con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, para asegurar la «coordinación» entre todas las instituciones y multiplicar el impacto de las medidas ante un posible alargamiento del conflicto en Oriente Medio. Para ello, han sugerido convocar «un foro de urgencia» a Sánchez, que debería reunir a todas las comunidades autónomas, aunque el formato no tendría por qué ser el de una Conferencia de Presidentes autonómicos.
Pradales ha destacado que «es el momento de dar la talla, de estar a la altura, y de coordinar a todas las instituciones». También enfatizó la necesidad de que, desde el ámbito europeo, se realice «presión» para contribuir a una desescalada «rápida» del conflicto.
Consecuencias Socioeconómicas
En este sentido, Pradales ha advertido que si la guerra se prolonga, «las consecuencias, no solo económicas sino también sociales, van a ser muy graves y muy negativas para todos». Subrayó que «la Unión Europea tiene que actuar con firmeza, con una única voz y como un actor político global» y resaltó que «lo importante es que el conflicto no se alargue». Sin embargo, alertó que, en caso de que la guerra se prorrogue, «hay que estar preparados y dar la talla».
Según Pradales, «aquí no podemos actuar cada uno por nuestro lado, sino que debemos coordinar esfuerzos y unirnos en esta situación, el Gobierno español, el Gobierno de Euskadi y el resto de las instituciones».

