Repsol ha presentado este martes sus actualizaciones operativas y financieras para el período 2026-2028, revelando un plan de inversiones «selectivas» de entre 8.500 y 10.000 millones de euros hasta 2028, el cual se concentra en proyectos previamente aprobados por la compañía. De este total, el 55% se destinará a inversiones en España y Portugal, mientras que el 34% se dirigirá a Estados Unidos. Además, se estima que las iniciativas bajas en carbono representen un 30% del total invertido, según ha señalado la empresa en su ‘Capital Markets Day’.
Esta revisión de cifras se ha realizado aun cuando el conflicto en Oriente Próximo genera volatilidad que podría impactar los precios del petróleo. Repsol ratifica los principios establecidos en su actualización estratégica para 2024-2027, que se centran en la «solidez financiera, una retribución atractiva para los accionistas y disciplina en las inversiones». A la vez, la empresa ha delineado su hoja de ruta hacia 2028 con la meta de seguir creciendo en todos sus segmentos de negocio y reforzar su «perfil multienergético».
El presidente de Repsol, Josu Jon Imaz, subrayó que «tras un sólido desempeño financiero y operativo en los últimos años y en un contexto global distinto, Repsol entra ahora en una nueva fase donde la competitividad y la eficiencia serán claves, así como una fuerte generación de flujo de caja que servirá de base para continuar creciendo.» En este sentido, se espera que la compañía alcance un flujo de caja operativo de 6.500 millones de euros en 2028, lo que representa un aumento del 20% en comparación con 2025, impulsado principalmente por sus divisiones de Exploración y Producción (‘upstream’), Industrial y Cliente.
RETRIBUCIÓN AL ACCIONISTA: 3.600 MILLONES EN EFECTIVO HASTA 2028
Repsol anticipa que la retribución a los accionistas oscilará entre el 30% y el 40% del flujo de caja operativo para el periodo, abarcando tanto dividendos como recompra de acciones. La compañía tiene previsto distribuir un total de 3.600 millones de euros en dividendos en efectivo hasta 2028. Para 2026, se estima destinar cerca de 1.900 millones de euros a retribuir a los casi 500.000 accionistas de la empresa. En concreto, se prevé distribuir 1,051 euros brutos por acción en forma de dividendo en efectivo en 2026, lo que representa un incremento del 7,8% respecto a 2025, incluyendo los 0,50 euros que se abonarán en enero de 2026.
Además, Repsol ha puesto en marcha un programa inicial de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros con el objetivo de reducir su capital social. Para los años siguientes, se ha comprometido a incrementar anualmente en un 3% la cantidad destinada al dividendo en efectivo, hasta alcanzar 1.233 millones de euros en 2028. Este incremento, junto con el programa de recompras de acciones, permitirá que el dividendo por acción de Repsol crezca más de un 6% al año.
La compañía también reafirma su compromiso de alcanzar cero emisiones netas para 2050, estableciendo objetivos intermedios de reducción del Indicador de Intensidad de Carbono del 25% para 2030, del 55% para 2040 y del 100% para 2050.
HASTA 3.000 MILLONES DE INVERSIONES EN SU NEGOCIO DE ‘UPSTREAM’
En el sector de ‘upstream’, se espera que la producción neta de Repsol para 2028 se sitúe entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo al día, lo que representa un aumento de entre el 6% y el 10% con respecto a 2025, con un 40% de esta producción proveniente de Estados Unidos. Las proyecciones para 2028 podrían incrementarse si se mejora la situación en Venezuela, donde Repsol tiene una posición histórica y favorable. Además, tras la reciente asignación de nuevos bloques de exploración en Libia, la compañía espera también un aumento en su producción.
Para el período 2026-2028, el objetivo de Repsol es seguir mejorando la rentabilidad de su negocio de ‘upstream’, donde se prevé que se destinen entre 2.600 y 3.000 millones de euros, aproximadamente el 80% de los cuales se invertirá en Estados Unidos.
HASTA 4.900 MILLONES EN INVERSIONES EN SU NEGOCIO INDUSTRIAL
En el ámbito industrial, Repsol prevé inversiones netas de entre 3.900 y 4.100 millones de euros entre 2026 y 2028, con un 40% de estas inversiones destinadas a iniciativas de bajas emisiones, incluidas la producción de combustibles e hidrógeno renovables. La compañía se plantea aumentar su producción de combustibles renovables hasta alcanzar 1,5 millones de toneladas anuales en 2028.
A medida que la empresa avance, se prevé que el hidrógeno convencional se reemplace progresivamente por hidrógeno renovable en sus centros industriales. Su meta es llegar a una producción equivalente de hasta 300 megavatios (MW) en 2028. Para ello, se han aprobado los primeros dos electrolizadores a gran escala de 100 MW cada uno, ubicados en Cartagena y Bilbao, y se prevé la aprobación de un tercero, de 150 MW, en Tarragona.
En el área de clientes, Repsol estima inversiones netas de entre 1.400 y 1.600 millones de euros entre 2026 y 2028. En el mercado de gas y electricidad en España y Portugal, donde Repsol es el cuarto operador con más de tres millones de clientes, la compañía planea continuar su crecimiento orgánico para superar los 4 millones de clientes en 2028, así como incrementar el número de usuarios digitales a 13 millones, principalmente a través de su app Waylet, que ya cuenta con más de 10 millones de usuarios.
Para 2028, Repsol proyecta que el número de clientes multienergéticos crezca un 30%, alcanzando 1,6 millones y que esta oferta esté disponible en el 80% de su red de estaciones de servicio en España. Durante el período 2026-2028, se espera que la compañía opere con hasta 9.000 MW en energías eólica y solar. El objetivo es que este negocio se autofinancie durante el período señalado, y se prevé una inversión neta de entre 500 y 1.000 millones de euros, enfocándose principalmente en oportunidades en España y Estados Unidos, con estrategias diferenciadas en cada país.
En España, donde Repsol ya cuenta con más de 3.200 MW de capacidad renovable, se priorizarán proyectos de mayor valor, especialmente en el ámbito eólico y de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías, y se maximizarán los activos existentes mediante hibridaciones. Además, la empresa está explorando crecimiento futuro no contemplado en las proyecciones actuales, a través de posibles proyectos como la central de bombeo Aguayo II en Cantabria y oportunidades vinculadas al auge de los centros de datos en España.
En Estados Unidos, donde Repsol ya tiene más de 2.000 MW operativos, la compañía priorizará inversiones en proyectos más rentables y explorará oportunidades a futuro relacionadas con el crecimiento de la demanda eléctrica y los posibles cambios regulatorios, considerando la colaboración con socios estratégicos.
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