En el contexto del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, la técnica de prevención de UGT Aragón, María José Salvo, ha señalado preocupantes estadísticas sobre los accidentes laborales en la región. Durante un evento organizado por los sindicatos CCOO y UGT en Zaragoza, Salvo comentó que el 49,32 por ciento de los accidentes laborales se producen por problemas en la organización del trabajo, lo que es responsabilidad de las empresas. La gestión inadecuada de la prevención de riesgos laborales también contribuye a esta alarmante cifra.
Según Salvo, la percepción de que la prevención es una mera carga burocrática desalienta a las empresas a realizar evaluaciones efectivas. «No hay una evaluación que realmente recoja e identifique todos los riesgos», enfatizó, destacando que se tiende a culpar a los trabajadores por los accidentes en lugar de abordar las fallas sistémicas en la organización laboral.
Empresas de menos de 50 trabajadores
Otro punto que subrayó fue el alto porcentaje de accidentes ocurridos en empresas de menos de 50 trabajadores. Según la legislación vigente, estas organizaciones no tienen la obligación de constituir un comité de seguridad, lo que se traduce en una falta de representación y, por ende, una menor capacidad para analizar y proponer medidas de prevención. En los primeros tres meses de 2026, se han registrado 4.774 accidentes en Aragón, de los cuales 12 han sido mortales.
Incapacidad temporal
Además de la siniestralidad, la incapacidad temporal ha sido otro tema de preocupación. En este sentido, los procesos cortos han aumentado un 32%, mientras que los procesos largos lo han hecho en un 92% en 2025, lo que refleja un incremento significativo de trastornos musculoesqueléticos y problemas de salud mental como la ansiedad.
Salvo destacó que la situación es aún más crítica debido a las largas listas de espera para recibir atención médica. Por ejemplo, un paciente que sufre un trastorno musculoesquelético puede esperar hasta 169 días para ver a un traumatólogo, y hasta 396 días para un neurocirujano. Estos retrasos contribuyen al deterioro de la salud de los trabajadores, quienes regresan a sus empleos sin una recuperación total.
Demandas de mejora en el sistema
En respuesta a esta situación, Salvo solicitó mayores inversiones en el Sistema Nacional de Salud y más contrataciones para abordar las bajas laborales relacionadas con el trabajo, sugiriendo que estas deben ser asumidas por las mutuas y no por el sistema público. De esta manera, se reducirían las listas de espera y se facilitaría el proceso de recuperación de los trabajadores.
Ritmos de trabajo peligrosos
Un factor significativo en el otro 50 por ciento de los accidentes laborales se debe a los ritmos de trabajo y a la falta de cobertura de las bajas, lo que lleva a que las cargas laborales recaigan sobre otros compañeros. Salvo puso como ejemplo una cadena de producción donde dos empleados asumen el trabajo de cinco, lo que afecta directamente la salud de los trabajadores.
Luis Clarimón, secretario de Salud Laboral de CCOO en Aragón, también abordó cómo la precariedad laboral, especialmente en sectores como el de los cuidados sociosanitarios, agrava la situación. En algunas residencias, es común que un par de trabajadores realicen las tareas que corresponden a cinco, llevando a un aumento de enfermedades no reconocidas laboralmente.
El debate sobre absentismo
Clarimón expuso la necesidad de no criminalizar el absentismo y recordó que la baja es un acto médico avalado por un facultativo. La presión empresarial por reducir las incapacidades y la productividad no debe llevar a cuestionar el derecho de los trabajadores a recuperarse de su salud. Según Clarimón, mientras las estadísticas muestran un aumento de las bajas, los beneficios empresariales y las horas extras no remuneradas siguen creciendo, evidenciando una contradicción en el discurso sobre la productividad.
En un llamado a la acción, tanto Salvo como Clarimón exigieron medidas claras y efectivas para reducir la siniestralidad y asegurar que no haya más muertes relacionadas con el trabajo, resaltando la importancia de priorizar la salud y el bienestar de los trabajadores en un entorno laboral cada vez más desafiante.

